Escándalo en la Estudiantina del CPEM 28: 470 estudiantes se quedaron sin almuerzo
Un episodio ocurrido durante la jornada de la Estudiantina del CPEM 28 generó un fuerte reclamo por parte de los responsables de la actividad, luego de que los estudiantes no pudieran recibir el almuerzo que había sido previsto para la celebración del Día del Estudiante.

La actividad se desarrollaba en el gimnasio Javier Carriqueo y reunía a estudiantes de ambos turnos. Según explicaron desde la organización, se había solicitado previamente el uso de las instalaciones y también de la cocina del gimnasio para preparar el refrigerio.
Sin embargo, al momento de preparar la comida, se produjo un conflicto por la utilización de ese espacio y finalmente no pudieron cocinarse los alimentos previstos.
Durante el episodio, una de las responsables de la actividad comunicó la situación a los estudiantes y manifestó: “No les voy a poder dar el refrigerio”. Luego agregó: “Hoy prohibieron que ustedes almorzaran, y que los chicos de la tarde también almorzaran”.
Desde el CPEM 28 sostuvieron que el día anterior se había firmado un acta mediante la cual se autorizaba el uso de las instalaciones, incluida la cocina. A partir de lo ocurrido, anticiparon que se realizarían las actas y presentaciones correspondientes junto con las familias de los estudiantes.
El reclamo a ATE
El conflicto también derivó en cuestionamientos hacia la participación de ATE en la situación.
Desde la organización de la Estudiantina señalaron que trabajadores auxiliares y un representante gremial se presentaron en el lugar y plantearon reparos respecto del uso de la cocina, espacio que los trabajadores utilizan habitualmente.
El episodio terminó impidiendo que se preparara el almuerzo que había sido comprado para los estudiantes.
La respuesta del gremio
Ante el reclamo, Segundo Andrade, representante de ATE, sostuvo que lo ocurrido fue consecuencia de una falta de coordinación entre las autoridades educativas y quienes organizaron la actividad.
El dirigente explicó que el reclamo del gremio estaba relacionado con las condiciones de trabajo de los auxiliares de servicio y con la utilización de los espacios destinados a esos trabajadores.
Andrade reconoció que los estudiantes terminaron siendo afectados, aunque negó que haya existido una intención deliberada de interrumpir la jornada.
“Lamentablemente no fue intención, fueron perjudicados los pibes, pero obviamente no fue producto de mala fe de querer cortar el evento”, afirmó.
Según la versión del representante gremial, los trabajadores incluso se ofrecieron posteriormente a colaborar para preparar y servir la comida, aunque finalmente las salchichas previstas para el almuerzo no pudieron cocinarse en el momento previsto.
ATE también sostuvo que este tipo de actividades suelen coordinarse con el sector educativo y que los inconvenientes aparecen cuando no existe una organización previa entre las partes.
Una jornada marcada por el conflicto
El episodio generó malestar entre quienes habían organizado la celebración y abrió un nuevo cruce en torno al funcionamiento y utilización de espacios municipales.
Mientras desde la organización de la Estudiantina cuestionaron que los estudiantes no pudieran recibir el refrigerio previsto y responsabilizaron a la intervención gremial por lo sucedido, desde ATE rechazaron que el sindicato haya tomado una decisión para impedir la actividad y atribuyeron el conflicto a problemas de coordinación y organización.
En paralelo, el jefe del Departamento de Educación Física del CPEM 28 y docente coordinador de la jornada, Juan Milana, difundió una carta de lectores en la que afirmó que 470 estudiantes se quedaron sin los panchos previstos para el festejo y cuestionó el funcionamiento del Municipio y la intervención del gremio. Esas afirmaciones corresponden a su versión de los hechos y no fueron presentadas como una conclusión independiente.



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