Subsidio al gas: qué cambia con la nueva ley de Zona Fría
Los hogares de la Patagonia conservan el subsidio al gas por su reconocimiento territorial, pero los vecinos de zonas incorporadas al régimen en 2021 deberán cumplir nuevos requisitos socioeconómicos para no perder la bonificación. El Gobierno nacional promulgó la nueva ley de Zona Fría mediante el Decreto 1161/2026, que modifica en profundidad el alcance de los descuentos en las facturas de gas natural en todo el país.

Quiénes mantienen el beneficio sin trámites adicionales
Los usuarios de la Región Patagónica —que incluye a San Martín de los Andes y al resto de Neuquén— conservan el subsidio por su condición territorial, sin necesidad de inscribirse en ningún sistema adicional. Lo mismo ocurre con los habitantes del departamento mendocino de Malargüe y la Puna.
En esas regiones, el Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos de Gas seguirá financiando las bonificaciones, junto con la venta de garrafas, cilindros y gas propano a granel.
Qué pasa con las zonas incorporadas en 2021
El cambio más importante afecta a los hogares de localidades que habían sumado al régimen en 2021 en provincias como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Mendoza, entre otras. Para esos usuarios, residir en una localidad alcanzada por la norma ya no será suficiente para recibir automáticamente la bonificación adicional.
A partir de la reforma, esos hogares deberán estar inscriptos en el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) —creado por el Decreto 943/2025— y cumplir al menos una de las siguientes condiciones:
- Ingresos netos familiares iguales o inferiores a tres Canastas Básicas Totales para un hogar tipo 2, según el INDEC.
Integrantes con Certificado de Vivienda Familiar del Registro Nacional de Barrios Populares (ReNaBaP).
Titulares de una pensión vitalicia como veteranos de la Guerra de Malvinas.
Integrantes con Certificado Único de Discapacidad (CUD), aunque en ese caso la Secretaría de Energía evaluará las circunstancias particulares y podrá considerar indicadores patrimoniales.
Según estimaciones citadas durante el debate legislativo, más de 1,6 millones de usuarios de más de 90 municipios podrían perder el beneficio si no cumplen los nuevos requisitos.
La bonificación también cambia cómo se calcula
Aun para quienes mantengan el subsidio, el impacto sobre la factura será menor que antes. La nueva normativa establece que la bonificación adicional ya no se aplicará sobre el importe total de la tarifa, sino únicamente sobre el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST): el valor del gas antes de sumar los costos de transporte, distribución y otros conceptos de la factura.
Eso significa que incluso los usuarios que conserven el beneficio podrían notar que su peso sobre el monto final que deben pagar es menor que en la actualidad.
Cuánto podría subir la factura en zonas afectadas
Un informe de IERAL Fundación Mediterránea estimó que una vivienda de Bahía Blanca con un consumo mensual promedio de 118 metros cúbicos podría pasar de pagar $19.945 a $39.890 si pierde la bonificación, lo que representa un aumento del 100% en ese caso analizado. La cifra es una estimación puntual: el impacto real dependerá del consumo, la tarifa aplicable y la situación de cada hogar.
Los plazos y condiciones concretas de aplicación de la reforma dependerán de la reglamentación que dicte el Ejecutivo. Los usuarios que quieran verificar su situación ante el sistema de Subsidios Energéticos Focalizados pueden hacerlo a través del sitio oficial del Ministerio de Energía de la Nación.




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