Sabor a independencia
Este año la Diada, la fiesta patria catalana, viene teñida de un fuerte sesgo independentista. A pesar de la prohibición del gobierno de Rajoy para que el próximo 9 de noviembre se realice en Catalunya un plebiscito para determinar si el pueblo catalán quiere o no seguir siendo parte del Estado español, todo indica que la lucha histórica de gran parte del pueblo catalán se volcará a las urnas.
Europa vive hace años diferentes procesos de luchas independentistas como en Irlanda, en País Vasco, Catalunya y también Escocia. El referéndum para decidir si Escocia debería ser un país independiente tendrá lugar el 18 de septiembre de 2014. Actualmente Escocia es una nación constituyente y región administrativa del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte con su propio gobierno autónomo, el Parlamento Escocés, con sede en Edimburgo. La nación era un estado soberano antes de la aprobación del Acta de Unión de 1707 cuando el Reino de Escocia fue unido con el Reino de Inglaterra por la fuerza para establecer el Reino Unido. Tras un acuerdo entre el Parlamento Escocés y el Parlamento del Reino Unido, la pregunta formal de este referéndum será: ¿Debería Escocia ser un país independiente? Sí o No.
Una gran diferencia entre Escocia y Catalunya es que el gobierno central en Londres ha llegado a un acuerdo con los escoceses, mientras que Madrid ya ha plantado su posición, no sólo contraria al referéndum sino que lo prohíbe y tacha de ilegal. El 11 de septiembre de 2013 una gigantesca cadena humana recorrió las calles catalanas pintadas de rojo y amarillo haciendo alarde de masividad en el reclamo de independencia. Este año, la Diada convencida de llenar los once kilómetros que suman las dos principales calles de la ciudad, la Gran Vía y la Diagonal en una concentración en forma de V que ha superado las 455.000 inscripciones, por encima de las que hubo el año pasado en la cadena humana. La Asamblea Nacional Catalana espera que la manifestación impida que la Generalitat se arrugue ante la previsible suspensión de la consulta por parte del Tribunal Constitucional.
“Es la Diada definitiva”, asegura la presidenta de la ANC, Carme Forcadell.
La Diada conmemora la caída de Barcelona en manos de las tropas borbónicas al mando del duque de Berwick durante la Guerra de Sucesión Española el 11 de septiembre de 1714, tras catorce meses de sitio. Esta victoria conllevó la abolición de las instituciones catalanas tras la promulgación de los Decretos de Nueva Planta, en 1716.


