Marcha por reclamo de justicia en Junín de los Andes
Durante el día de hoy se realizará en Junín una marcha en reclamo de justicia, conmemorándose tres meses del asesinato de Zulema Porma de Jara. Recordamos que el 15 de junio pasado Zulema fue atacada a cintazos por un hombre tras un altercado de tránsito. Horas más tarde murió en el hospital de Junín de los Andes.
Una de sus hijas envió todos los medios la siguiente carta abierta.
Con motivo de la marcha a realizarse el día 15 de septiembre y a tres meses del brutal asesinato de Zulema Porma en Junín de los Andes, su hija escribe una carta.Junín de los Andes, 15 de septiembre del 2014
Querida Mamá:
Hoy se cumplen tres meses de tu muerte, tres meses sin sentir tu voz, tu risa, tus abrazos, sin tu amor incondicional. Hoy se cumplen 92 días desde que un asesino, un hijo de mala madre, llamado Orlando Aravena, puso sus asesinas manos sobre vos y te quitó la vida, apartándote de mi lado. Muchas veces, cuando el viento entra por la ventana y mece las cortinas, te siento conmigo y me pongo contenta pero muy rápidamente se cae la ilusión, la fantasía y vuelvo a la realidad de todos los días.
Quiero que sepas que te extraña tu marido, te extrañamos tus hijos, tus nietos, también tus mascotas, aquellas que con tanto amor decidiste adoptar y cuidar como un hijo más cada vez que la gente iba a tirarlas como si fuesen basura a tu vereda. En definitiva, te extraña toda aquella gente que tuvo el inmenso placer de conocerte.
Yo sé, Mamá, que no se entiende a la Justicia Neuquina, con sus leyes, con sus cambios y sus nuevas leyes, donde se deja libre a una persona que mató. Y te digo que uso el término “persona” sólo por el respeto que se debe tener hacia los demás, aquél que vos me inculcaste estos 22 años que estuvimos juntas. Porque alguien que golpea de gravedad a un abuelo de 75 años y que mata a una abuela de 66 años enfrente de su propia hija, a mí entender, no merece que se lo llame Ser humano. Una persona violenta, que sólo puede estar junto a otras personas violentas y perversas que apañan sus acciones y que junto a él provocan y se mofan de los seres que amaste en vida, alardeando y festejando tu muerte porque creen tener impunidad, no merecen ser llamadas personas.
Incluso creo que el resentimiento y locura que esta gente tiene en sus corazones y en sus cabezas (me refiero tanto a tu asesino como a la gente que lo rodea) son tan inmensos que corrompen la tierra, llevándose a vidas inocentes, como la tuya. Creyéndose dioses al juzgar y despreciar a los demás, con palabras llenas de odio, de violencia, de maldad, de perversión, de pestilencia en sus bocas. Creyéndose intocables porque mienten, manipulan y ensucian la Justicia para cubrir el crimen que
cometieron, con la ayuda de sus parientes y amigos.
Y aun hoy me pregunto por qué en ellos reside tanto odio, tanta maldad, por qué este hijo de mala madre tuvo tanta saña con dos abuelos, con una mujer, con vos Mamá.
No logro entenderlo… no logro entender cómo una anciana, una abuela, una madre, pueden causarles tantas molestias en su pequeño y retorcido mundo, a estos seres tan ruines y nefastos. Y lo peor de esto es que ese resentimiento y odio que poseen se lo enseñan a sus hijos, generación tras generación, a través de sus crianzas, donde pegarle con golpes de puños, patadas, darle piedrazos, cintazos, a una persona que simplemente pasa por la calle, esta bien; donde agredir, insultar y escupir al que es diferente a ellos, es lo que se debe hacer. Donde amenazar y hostigar con burlas y persecuciones, ahora es su mejor defensa. Crean para sus hijos un lugar donde todo se arregla con violencia y muerte, donde no existe ni el respeto ni la consideración hacia los demás. Ese es su mundo, no el nuestro.
Yo sé, Mamá, que mucha gente en Junín de los Andes va a repudiar a tu asesino, dado que este sujeto se sigue mostrando en lugares públicos, ya sea en supermercados, hospitales, escuelas, etcétera, sonriente y burlón, sin ni siquiera tener un mínimo de arrepentimiento por lo que hizo y sigue haciendo. Porque no se trata de una riña callejera, entre dos adolescentes que salían de un boliche bailable, sino de la muerte de una abuela que fue brutalmente golpeada por un malviviente de 31 años, quien mató sin piedad e impulsado por su instinto asesino. Siento una gran indignación ante el
asesinato de una mujer que todo el tiempo estuvo en inferioridad de condiciones, ya sea por su edad, la de 66 años, la de su altura, de un metro cincuenta, mientras que su atacante tiene un metro noventa. La misma situación la dejaba también en inferioridad, ya que ella tenía a su perrita en una mano y con la otra sostenía un celular por donde pedía desesperamente y entre lágrimas a su hija mayor, que la ayude, que por favor llamara a la policía. Quiero decirle a él y a toda la gente que lo defiende, a las personas que lo escondieron, a su familia política y parientes, quienes juntan firmas para que a este asesino lo consideren buena persona, que un buen hombre, un buen padre, que supuestamente defiende a su hija, NO asesina a golpes a una mujer de 66 años y le desfigura la cara a un hombre de 75 años. Un buen padre NO la deja ver tan atroz crimen y luego se la olvida y la deja llorando en una esquina, porque es más importante salir huyendo para esconder su crimen. Un buen padre NO trauma a una hija y le deja secuela para toda la vida. También quiero decirle que no tomen a la gente de Junín de los Andes por estúpida, porque la gente buena es sabia, y a diferencia de ustedes, usa su lógica y su coherencia, porque no va a creer en su fábula de que dos ancianos quisieron atacar a un hombre de 31 años, que por lógica les gana en fuerza. Dos ancianos no van a atacar a un sujeto que va por la calle con un niño. Justamente, dos abuelos que venían de saludar a su hijo por el día del padre y de tener en sus brazos a su nieto recién nacido, no harían jamás algo así.
Por último, quiero decirles que aunque gasten sus voces, su dinero, sacando conclusiones sobre la causa del deceso de mi madre, queriendo ensuciarnos con calumnias y mentiras, mucha gente en Junín nos conoce o nos ve todos los días y sabe la calidad humana de persona y lo transparentes que somos, siendo la mayoría trabajadores de la salud y de la educación. Acá no hay nada que discutir, acá hay una persona muerta, un crimen que quieren dejar impune, y existe mucha gente que conocía a Zulema Porma y saben que NO mereció morir de esta forma.
Yo sé, Mamá, que ahora estás en un lugar mejor porque fuiste una excelente persona, una madre dedicada, que tuvo un amor tan inmenso que lo supo repartir entre sus 12 hijos. Y cuando llegaron los nietos fuiste la mejor abuela que un niño puede tener. Estoy segura de que Dios te fue a recibir cuando llegaste ahí, sé que desde allá nos estás cuidando, como lo hiciste toda tu vida. También sé, tristemente, que desde arriba ves a tus verdugos yendo a iglesias, a capillas, a sus oratorios, para pedir por un asesino y para tratar de manchar tu buen nombre y el de tu familia. Pero ambas sabemos que la Justicia Divina, tarda pero finalmente le llega a todos; que Dios observa a cada uno, especialmente a aquellos que tienen las manos, manchadas con sangre inocente.
Es por eso que mi corazón está tranquilo, en ese sentido, porque sé que vos y papá engendraron y criaron a buenas personas, sé que pusiste cuerpo y corazón para ayudarnos a conseguir nuestros sueños y superarnos en la vida. Sé que no te voy a tener físicamente cuando me entreguen mi diploma de la universidad, ni tampoco cuando nazca mi hijo o mi hija. Pero sé que siempre, y en cada minuto de mi corta vida, estás conmigo, y estarás acompañándome en cada paso y en cada decisión que tome.
Yo sé, Mamá, que te amo y siempre te amaré, sé que vamos a seguir buscando justicia por vos, que esta lucha va a continuar hasta ganarla, junto a tus hijos y tu marido, porque vamos a seguir de pie, seguiremos por siempre de pie. Por amor, seguiremos.Con mi infinito amor, tu hija.
Jara Patricia


