Llega el frío y los casos de intoxicación con monóxido de carbono aumentan, ¿cómo evitarlos?
El monóxido de carbono todos los inviernos se cobra decenas de víctimas en nuestro país. Particularmente en nuestra ciudad este año y en 2017 hubo dos casos que conmocionaron a la ciudad. El año pasado el 17 de julio un padre y su hija fallecieron en el barrio Las Rosas por inhalación debido a la mala combustión de una estufa. Este año en su vivienda encontraron a un joven de 23 años fallecido quien luego de la autopsia la misma arrojó como resultado que falleció por intoxicación de monóxido de carbono.
Entonces para entender su peligro reside en que no tiene olor entonces, sin darse cuenta, las personas se duermen y mueren.
Este gas incoloro, inodoro, no irritante, se produce por combustión del gas natural, leña, carbón, querosén, nafta y, dependiendo de la concentración del espacio, puede matar en 10 o 15 minutos.
Se produce en todas las combustiones, aunque se cuente con estilo balanceado, por eso siempre tiene que existir el control de un gasista matriculado, según los especialistas.
El gas produce somnolencia, funciona como un tranquilizante que hace que los músculos carezcan de oxígeno y no permitan salir a la persona del ambiente y se duerma. Por eso se recomienda utilizar la calefacción sólo para calentar y no mantener la estufa encendida en cuartos cerrados.
¿Qué artefactos producen monóxido de carbono?
Calefones, estufas (pantalla, tiro balanceado), salamandras, hogares, braseros, cocinas caños de escape, termotanques y calderas.
¿Cuáles son los síntomas de intoxicación con móxido?
Dolor de cabeza, nauseas, vómitos, mareos, confusión, visión borrosa, falta de fuerzas, pérdida de conciencia y convulsiones.
¿Cómo actuar ante estos casos?
Abrí puertas y ventanas. Salí del ambiente y concurrí al hospital más cercano. La prevención es la clave. Revisá las salidas al exterior de calefones y aparatos de calefacción. Mantené siempre el ambiente ventilado y no instales el calefón en el baño. Si usas brasero o estufa a querosén, sácalas y apágalas antes de acostarte.



