“La música es una forma de vida”

Ponele es un  grupo de jóvenes que desde hace cuatro años juegan juntos. Así  definen Brian Starke, Iván Benasko y Manu Rosatti, a la esencia de esta banda. Juegan a ser adultos, juegan con los sonidos, buscan redefinir el proyecto. Porque ya no son los chicos de 14 años que querían tocar. Ahora piensan a la música como parte de su carrera. Aunque no saben si se dedicaran a ella, están convencidos que la música los atraviesa, que es una forma de vida que eligen.

Ponele es una familia. No solamente porque  la mamá de Iván es su manager, los chicos dicen que se divierten, discuten, pelean, se reconcilian, como sucede en las mejores familias.  Se conocen desde chicos, y los une la música. Esa es la coincidencia que los mantiene unidos y que hoy los lleva a repensar el sonido de la banda, a editar un video, y grabar un EP.

“La música está cambiando y queremos participar de ese nuevo cambio que está pasando”, dice Brian.  Se refiere a la fusión de los distintos ritmos que hoy se escucha y manifiesta que Ponele está tomando un rumbo “más espiritual”.

Los chicos cuentan que cuando comenzaron  “no teníamos un norte tan fijo. Tocábamos lo que nos gustaba. Se nota que tocábamos fragmentos y era un collage. Ahora sabemos más lo que queremos. Más es menos. Tenemos las cosas más claras. Tocamos en muchos lugares, con otros músicos. Sabemos que hacer. Antes éramos niños que jugábamos entre nosotros, ahora estamos más abiertos”.

Llevan realizados más de 170 shows. Se han dedicado mucho a tocar porque esa es la forma que el grupo encuentra para poder autogestionarse. “Si querés hacer las cosas bien, necesitás mucha guita”.

El video de Axis es un remix. Fue masterizado en Nueva York, la estética es sencilla porque cuentan que se adaptaron al presupuesto que implicaba viajar a grabar en Buenos Aires. 

Antes de decidir viajar a Buenos Aires para grabar el EP, la banda intentó hacerlo como lo venían haciendo. “Hasta hace dos meses todo lo hacíamos acá. En este cuarto grabamos el primer disco, ensayamos, preparamos todo, sacamos las fotos. Entonces nos dimos cuenta de que, si queremos llegar a un mejor  sonido, con esta acústica, la batería y los micrófonos que tenemos, no nos sirve. Empezamos a buscar el profesionalismo, ir a un  estudio de grabación, que haya un ingeniero, que haya alguien que mezcle, que haya alguien que te prepare la batería, que haya un productor”, cuenta la banda.  “Cuando terminamos de grabar acá, no nos convenció  y nos fuimos a grabar a Buenos Aires.  Y suena diez veces mejor”.

Para cualquier artista, es muy difícil ser autocrítico con su obra. Sin embargo, Ponele asegura que es muy importante poder reconocer las fallas. “Trabajamos, gastamos plata, invertimos tiempo, y nada de eso te sirve. Queremos estar a la altura de las circunstancias”, aseguran.

Brian, Iván y Manu están contentos con la experiencia que vivieron hace muy pocos días en la grabación. “Fueron veintisiete horas de grabación para tres temas”, cuentan. “Fue otra onda. Teníamos cuatro personas trabajando para nosotros. Tuvimos oportunidad de hacer cosas que acá no podemos.  Por ejemplo, en un tema metimos un contrabajo, y también una violinista. Tuvimos un montón de invitados”. El material estará disponible en dos meses, en Spotify.

La banda, en un principio, se define como Indie rock. Sin embargo, en 2019, los chicos se animan a  hablar de su presente. “No sabemos si es indie rock. Tenemos también mucho pop aunque no lo queramos admitir. Y nos gusta flashear electro.  Tenemos el teclado como uno de los elemento principales, usamos sintetizadores, una computadora, una máquina para hacer ritmo. Nos basamos mucho en los sonidos y en flashearla con cosas nuevas, más que la base común de guitarra, bajo, batería”.

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