Conocé el duro trabajo de los brigadistas en temporada de incendios forestales (vídeo)

El año comenzó bastante duro para los trabajadores de Incendios Comunicaciones Emergencias (ICE) del Parque Nacional Lanín, ya que la tormenta «seca» del 1° de enero generó varios incendios en diferentes sectores de la región.

Uno de ellos se ubicó en cercanías a Villarino – Pichi Traful, en el sector de «la curva de la banana», donde un rayo cayó a 300 metros de la ruta en un coihue de grandes dimensiones y provocó el incendio del mismo.

Afortunadamente la precipitación de agua en el sector evitó el fuego se propague a la forestación baja ya que de haberse prendido fuego el desastre hubiese sido importante.

El trabajo que requiere sofocar un árbol de semejante envergadura prendido fuego es bastante duro. Es por ello que, los trabajadores del Parque Lanín, junto con el guardaparque de Pichi Traful, que pertenece al Parque Nacional Nahuel Huapi, debieron realizar un corte para bajar el árbol incendiado y apagarlo con agua posteriormente.

Antes de hacer el trabajo de corte, se debió hacer un pequeño dique en un arroyo de la zona y con una de las motobombas pudieron apagar el árbol que se encontraba a casi 250 metros del dique. El trabajo les tomó toda la tarde el miércoles.

El jueves además de realizar tareas preventivas, se realizó un sobrevuelo en todo el sector afectado por la lluvia y la tormenta, para poder descartar cualquier foco de incendio. En estos próximos días, el calor y la imprudencia de los que visitan los distintos puntos turísticos del Parque Nacional, también contribuye a que la forestación cobre fuego, es por ello que las tareas en esta época son numerosas, contando con un plantel de trabajo, que si bien no es poco, en muchos casos no se da abasto a la cantidad de tareas a realizar.

Se hace muchas veces difícil trabajar en los sectores donde se inician los incendios, y en muchos casos, el riesgo de vida que implica para los trabajadores que realizan sus tareas, es bastante importante.

En tanto el director general de Gestión Organizativa de Manejo del Fuego, Adrián Barrera, indicó que de los 14 focos desatados por tormentas en la zona cordillerana sólo quedaban cuatro de los cuales tres estaban controlados y uno contenido.

“Están controlados los focos de Moquehue, Pehuenia y lote 39 de Corfone, cercano a Quillén. Pero el de Pulmarí está contenido por ahora, se iba a hacer una supervisión esta mañana pero ya no tenía más actividad, pero puede quedar temperatura y hay que enfriarlo bien antes de declararlo controlado”, señaló Barrera.

“Está todo muy seco, ya empezaron a bajar los caudales de los ríos y lagos porque ya se produjo todo el deshielo. Incluso muchas lagunas y ojos de agua de la cordillera ya se empiezan a secar. Cuando se secan los ojos de agua, el helicóptero tiene que bajar a los lagos y la distancia es mayor”, detalló.

Señaló que los focos afectaron poca superficie porque quedaban 2 ó 3 araucarias. A ese tipo de incendios le llaman estáticos porque el rayo le pega a una especie y al llegar a tiempo evitan que se propague a otra araucaria, en este caso.

Agregó que, de los 170 brigadistas abocados a sofocar las llamas, quedaban esta jornada unos diez, el resto regresó a las bases dado que el pronóstico anuncia tormentas para hoy en la región cordillerana.

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