Boris Zambrano: “Soy feliz en el escenario”

Boris es bailarín clásico. Tiene 24 años y es sanmartinense. Fue parte de reconocidas compañías y hoy en día es miembro estable del Ballet del Sur. Este sábado San Martín de los Andes tendrá el agrado de poder verlo en el escenario, ya que será parte de la Varieté Patagonia, en Cotesma. En diálogo con RSM explicó cómo es volver a la localidad a mostrar su arte y cómo es su vida de bailarín.

Por 7 años Boris no volvió a San Martín de los Andes, fue de la mano de la Varieté Patagonia, organizada por Alejandra San Martín, que empezó a retornar cada enero a su lugar de origen a mostrar su arte. “Para mí estar acá es muy emocionante, está mi familia y mucha gente que me conoce, hay quienes me siguen desde que tengo 10 años”, expresó el bailarín.

Boris se inició en el ballet a los 10 años, bailó hasta sus 16 en la escuela de Andrea Iocca. Luego siguió estudiando en Roca, en el I.U.P.A. (Instituto Universitario Patagonico de las Artes), y en 2013 entró a la compañía de Danza Federal, dirigida artísticamente por el reconocido Iñaki Urlezaga. En 2017 audicionó para el Ballet del Sur, en donde fue contratado por 20 años para ser parte de la compañía.

Baila se lo ve brillar: “La danza a mí me dio la vida, en el sentido de que me dio un camino. Gracias a la danza conocí a personas hermosas, bailé por un montón de teatros, y me enseñó mucho sobre la vida, me hizo madurar”, compartió a RSM.

“Traer al pueblo lo que amo es muy hermoso, y es muy gratificante recibir la alegría de la gente cuando me ve, que no me juzga únicamente desde lo técnico, sino que quiere ver si estoy feliz en el escenario. Entonces vengo a disfrutar, a ser yo, y a dar lo mejor, pero sin sentir que rindo un examen, eso es hermoso del pueblo”, expresó.

Se sabe que el camino del baile no es sencillo, y que detrás de un bailarín debe haber un fuerte apoyo. En el caso de Boris, fue su familia: “Estuvieron siempre. Acá el ballet no está muy bien visto, ser bailarín parece un camino sin futuro. Pero mi papá siempre me apoyó, me decía que lo importante era que siguiera estudiando. Me venían a ver con mi mamá cuando bailaba. Y cuando quedé en el Ballet Federal nos regalaron un viaje y mis viejos vinieron, nunca habían estado en Buenos Aires, fue muy emocionante. Ellos nunca me dejaron, siempre sé que están, aunque a veces no físicamente, por la distancia, pero eso también me da libertad que está buena”.

Hoy en día Boris transcurre sus días ensayando diariamente en el Ballet del Sur, en Bahía Blanca, y recorriendo escenarios llevando funciones en distintos puntos del país y del continente.

Boris hará dos números en la Varieté Patagonia del sábado 18 de enero. Lo hará junto a su compañera Daiana Álvarez, con quien se conocieron audicionando, primero para el Ballet Federal, en 2013, y luego para el Ballet del Sur en 2017. Su dúo es de los que se complementan bien, dejando a cada bailarín brillar y a la vez construyendo juntos algo más grande. Y así lo evaluaron los jueces, ya que hicieron una parte de la audición del 2017 juntos y ambos fueron seleccionados como miembros estables del Ballet del Sur.

“En diciembre estábamos tomando mate en mi casa, y le dije que en enero estaba esta oportunidad de venir a bailar y no lo dudó. Vamos a estar haciendo dos pas de deux (baile de a dos): uno es clásico, el segundo acto de la Bayadera, y otro es parte del Festival de las flores de Genzano, que es una picardía entre dos aldeanos”, contó Boris.

Varieté Patagonia es una propuesta de excelente nivel artístico con artistas de diversas disciplinas dancísticas. Este será el tercer año consecutivo de esta propuesta, que además de contar con la presencia de Boris Zambrano y Daiana Álvarez, tendrá la participación de la Escuela de Danzas Clásicas de Andrea Iocca, del Grupo de Danzas Folklóricas Tierra Querida, del Espacio Salsero de Viviana y Lucas, y de Pablo Mora, bailarín local que reside y estudia actualmente en el I.U.P.A , en la localidad de General Roca, y que pondrá en escena danzas contemporáneas.

La Varieté Patagonia contará con una única función el sábado 18 de enero, a las 21 horas, en el Centro Cultural Cotesma, con una entrada de $220 que se adquiere en la misma boletería.

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