Crítica de «Lectura según Justino»: Los poetas clandestinos

Por Francisco Corso

Luego de la muerte de su padre, Justino comienza a trabajar de cartero en el pueblo de San Bernardino. En ello conoce a un misterioso hombre alemán, quien se muestra receloso sobre las cartas y mensajes que recibe. Dicha actitud parece repetirse en el resto de habitantes de habla alemana. Quienes de una manera u otra terminan cruzando sus caminos con Justino. En ello, se desenvuelve un romance, ciertamente poético, pero por sobre todo, trágico, el cual Justino tiene la desventura de presenciar, e inclusive ser participe.

Este drama histórico nos presenta un Paraguay de 1955, con sus posturas y discusiones políticas. La vestimenta y actitudes de personajes encajan perfectamente con la época. Haciéndonos sentir inmersos en aquel mundo donde la guerra fría transcurría y todavía se perseguían a los nazis. Otro detalle, pequeño, pero interesante que hizo Arnaldo, fue el de referenciar la película como si se tratara de un material de archivo, cosa que lo hace más interesante ya que está basada en hechos reales.

En ello, entre toda cuestión político ideológica, Arnaldo André ubica de manera magistral el romance. Mostrando el recelo y el disimulo como principal virtud.

Aun así, entre estos planteos ingeniosos del guión, hay ciertos aspectos que fallan. Personajes que se sienten de más y situaciones innecesarias. También quedamos con una conclusión que en lo personal me pareció apresurada y confusa. Hubo ciertas actuaciones, que las vinculé también con el guión, y que me parecieron poco creíbles.

Esta película la recomiendo para pasar el rato, no fue mala, la disfruté y considero que hay muchas cosas que rescatar del cine paraguayo que resultan interesantes. Una de ellas, es el vínculo que tienen con sus idiomas nativos, así como el buen uso de sus paisajes.