Ningunas vende humo: ¡19 ediciones del Festival Estival de la mano de Sandra y Joli!

Sandra Monteagudo y Jorgelina Balsa son referentes culturales en San Martín de los Andes desde hace más de 20 años. La escena teatral local las conoce en todas sus facetas: como actrices, como directoras, como profesoras y como productoras. A raíz de un nuevo aniversario de la ciudad, contaron a RSM cómo se fue transformando el universo cultural sanmartinense con el paso del tiempo.

“Yo llegué a San Martín hace 20 años”, contó Jorgelina, más conocida en la localidad como “Joli”. “En ese momento había mucha menos actividad y menos soporte institucional. Cultura era una oficina del municipio que estaba bastante deshabitada. Había mucho quehacer cultural independiente, que nos fue obligando a gestar, a volvernos motores de la actividad”.

Ese mismo quehacer cultural independiente fue el que llevó a Sandra a iniciar con el Festival Estival: “Hice un viaje por el sur relevando cuánta gente vivía en cada ciudad, cuántas salas de teatro había. Fui anotando todo en un cuaderno, y vi que en San Martín había muchas posibilidades: no había demasiada actividad teatral, pero sí había dos salas, una perteneciente a una Cooperativa (Cotesma) y otra municipal, había infraestructura para desarrollarse. Y las ganas de seguir vinculada al teatro fue lo que motorizó el Festival Estival, lo tengo anotado en ese mismo cuaderno: “Cosas a hacer en San Martín: un Festival de Teatro”.

Y el Festival Estival no solo se materializó, si no que este año cumple 19 ediciones realizadas, siempre por la compañía Humo Negro, y ya es un clásico en el circuito artístico patagónico.

El Festival llega a unas 2.000 o 3.000 personas en cada edición. “Para la escala de San Martín eso es un montón. En relación a la cantidad de gente que vive en San Martín, la convocatoria que tienen las funciones en las salas, que cada día del Festival reciben a unas 400 personas, es buenísima”, expresó Sandra.

En el caso del Festival Estival “hubo algunos más grandes y otros más chicos, dependiendo del presupuesto con el que contábamos”, explicó “Joli”. Hubo algunos de 10 días, otros de 4. Esta edición, al igual que la del año pasado, es de 7 días. Va a tener 4 talleres, 11 obras y 24 funciones a la gorra.

“Son propuestas que se van sosteniendo en el tiempo y también profundizando. El Festival Estival cumplió 19 ediciones, pero hay mucho más: el Trabún tiene 36 ediciones, el Festival de circo 6, el de Títeres 12, Cine a la Vista ya tiene 6, el Festival de Movimientos Contemporáneos Cuerpos ya tuvo 2 ediciones. Son propuestas en donde se ve un deseo auténtico de quienes lo proponen, y un Estado que apoya, a veces más, a veces menos”, desarrolló Sandra.

“Igual, más allá de que sea fluctuante, desde lo municipal hay cada vez más compromiso. Antes todo el tiempo te decían que no había plata, pero hubo tanta demanda desde los hacedores culturales que el Estado fue respondiendo. De todas maneras, el hecho de que somos los hacedores los que llevamos adelante la actividad cultural del pueblo sigue siendo así, y no está mal que lo sea, lo mantiene auténtico”, explicó “Joli”.

“En su momento, una o dos veces por mes tocaba alguna banda. Tomi Stancatti, por ejemplo, que estaba con Los relojes de Dalí, con la Bandurria Jazz Band”, recordaron las teatreras, que trabajan juntas desde hace 18 años. Hoy todos los fines de semana hay más de 10 opciones musicales para elegir y el abanico cultural sanmartinense se ha expandido fuertemente. “La Escuela de música fue formando a muchos en todos estos años, también mucha gente ligada a las artes eligió venirse a San Martín a vivir y hay muchos vecinos de acá que se fueron a estudiar disciplinas artísticas a otros lugares y fueron volviendo”, detalló Joli, y esto parece explicar, al menos en parte, cómo es que un pueblo tan pequeño tiene una vida cultural tan rica y diversa.

Los proyectos de estas hacedoras culturales siguen encontrando nuevos caminos, y es así como el Espacio Trama se va construyendo y llenando de nuevos sueños: “Creo que Trama va a ser una apuesta fuerte, que va a promover fuertemente la vida cultural sanmartinense. Va a ser un lugar de producción artística, de gestión cultural, de formación”, compartió “Joli”.

“Me encantaría que, en el tiempo que sigue, las propuestas continúen surgiendo desde el deseo de quienes las llevan adelante, y ojalá que el Estado pueda a acompañar a materializarlas. Y que las disciplinas y los géneros se amplíen cada vez más”, deseó Sandra para este nuevo aniversario de San Martín de los Andes.

Por: Rocío Ricaurte

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