Reformularon los cargos contra Hernán Lussoro y su esposa Verónica Bueno por defraudación millonaria
En una audiencia realizada ayer, el fiscal del caso Maximiliano Bagnat reformuló cargos a Hernán Lussoro, y a su esposa Verónica Bueno, quienes fueron acusados de defraudación y de librar cheques sin fondos en nuestra ciudad.
El representante del Ministerio Público Fiscal les atribuyó a ambos el delito de defraudación en calidad de coautores (artículos 45 y 172 del Código Penal). En una audiencia previa, la causa había sido declarada compleja por la cantidad de damnificados. Esto implica que los plazos de la investigación se ampliarán.

Actualmente el empresario gastronómico, se encuentra detenido cumpliendo la prisión preventiva por haberse fugado de la ciudad junto a su familia y a su mujer a quien también se le imputaron cargos. Luego, fue localizado en la localidad de Temperley.
A la mujer se le prohibió salir del país, se le solicitó que informe a la Oficina Judicial el domicilio actual y todo cambio de domicilio, que fije un domicilio en la ciudad de San Martín de los Andes donde pueda ser notificada y que concurra una vez por semana a la comisaría más cercana.
La teoría del caso que investiga la fiscalía es que el primer hecho ocurrió los días 7 de febrero del 2019, 2 de marzo del 2019 y 3 de abril del 2019. Los imputados defraudaron los intereses de una de las víctimas por $112.826,07. En su calidad de propietarios de dos restaurantes ubicados en la ciudad de San Martín de los Andes, solicitaron mercadería para su comercialización y “aparentando solvencia” libraron cheques correspondientes a la cuenta corriente de uno de sus locales gastronómicos “a sabiendas de su imposibilidad de su cobro”.

El segundo hecho ocurrió en fechas 30 de octubre del 2018, 13 de noviembre del 2018 y 13 de marzo del 2019. Defraudaron los intereses de otra víctima librando cheques con un perjuicio económico de $69.000. Para ello solicitaron insumos de limpieza, “abusando de la confianza de amistad prexistente”.
Los días 12 de febrero del 2019, 27 de febrero del 2019 y 14 de marzo del 2019 defraudaron los intereses de otra víctima solicitando la entrega de mercadería, y a contra prestación “abusándose de la confianza prexistente de larga data” liberaron cheques por un total de $16.250 “a sabiendas de su imposibilidad de cobro”.
El cuarto hecho ocurrió los días 11 de enero del 2019, 12 de febrero 2019 y 18 de febrero del 2019. Los imputados solicitaron mercadería “en su calidad de propietarios administradores” de los locales gastronómicos y en contra prestación emitieron cheques por un total de $142.000, “aprovechándose la confianza preexistente de larga data”.
El quinto hecho fue el 15 de diciembre del 2018. Los imputados dieron en pago a otra víctima cuatro cheques en concepto del pago por un vehículo por la suma total de $75.000.
Luego en las fechas 16 de septiembre del 2018 y 28 de noviembre del 2018. Defraudaron los intereses de dos personas por $59.274 en concepto de pago de mercadería para su comercialización. Lo hicieron mediante la emisión de cheques, “a sabiendas de su imposibilidad de cobros”.
El séptimo hecho ocurrió los días 16 de septiembre del 2018 y 28 de noviembre del 2018. Los imputados defraudaron a otra de las víctimas por $143.500 mediante la compra de leña fraccionada. Lo hicieron en su calidad de propietarios administradores de los locales gastronómicos, liberando cheques a nombre de la firma comercial de uno de los locales del cual eran propietarios “abusándose la relación preexistente de amistad y comercial de larga data”.
El octavo hecho fue los días 16 de septiembre de 2018 y 28 de noviembre del 2018. Solicitaron mercadería para su comercialización para sus locales comerciales, en el transcurso del año 2018 y principios del 2019 y en contra prestación “abusando la confianza de amistad y comercial de larga data” libraron cheques ocasionándole un perjuicio económico de $291.000.
El 10 de marzo del 2019 emitieron dos cheques a una compañía por el pago de la alarma y el monitoreo, para sus locales comerciales ocasionándole a la víctima un perjuicio económico de $25.360.
Luego, el 26 de febrero del 2019, defraudaron los intereses de otra víctima. Entre diciembre del 2018 y fines de abril del 2019 solicitaron leña y carbón para su utilización y en contra prestación liberaron cheques ocasionando un perjuicio patrimonial de $54.292.
El 15 de agosto del 2018, el 12 de febrero 2019 y el 15 de marzo del 2019, solicitaron la entrega de mercadería por $68.000, en contraprestación y con continuas promesas de pago.
En tanto el 7 de septiembre del 2018 dieron en pago dos cheques por $9.500 a otra de las víctimas en concepto de pago de servicios de contaduría de su local gastronómico, “a sabiendas que al tiempo de su presentación no podría ser legalmente pagado”.
El 24 de diciembre del 2018 y 05 de febrero del 2019, defraudaron a otra de las víctimas por $6.161,02 mediante la compra de chocolates, vainillas y demás productos de repostería, en su calidad de propietarios y administradores de los comercios gastronómicos, librando un cheque sin fondos.
Otro hecho ocurrió en fecha indeterminada, pero entre los meses de septiembre del 2018 y marzo del 2019. Los imputados emitieron, en contraprestación abusando de la confianza comercial de larga data, cuatro cheques por la entrega de chocolates, vainillas y demás productos de repostería por la suma de $58.951,65.
Estos dos últimos hechos son los que fueron incluidos en esta audiencia de reformulación de cargos de ayer.
El juez a cargo de la audiencia dio por reformulados los cargos en los términos requeridos por la fiscalía.



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