Cómo funciona el sistema de clases virtuales en secundarias
La suspensión de clases lleva un mes de vigencia y, en su lugar, se han ido desarrollando diferentes sistemas virtuales en un intento de sobrellevar la restricción y continuar la cursada del segundo ciclo. RSM dialogó con la licenciada Laura Nesha, profesora de tres secundarios locales, para conocer su experiencia al respecto.
Laura está cursando el Profesorado de Nivel Superior en la Universidad Tecnológica Nacional y dicta economía y contabilidad en tres escuelas de San Martín de los Andes, en donde imparte sus clases a alumnos de 1° a 5° año del secundario. Desde que se decretó la suspensión obligatoria, se encuentra utilizando diferentes plataformas virtuales para seguir dando las materias a distancia. “Creo que es un momento en que se revaloriza la escuela, tanto por los padres como por los alumnos.”
-¿Cuándo se empezó a implementar el uso de aulas virtuales en las escuelas?
“Veníamos usándolas en carácter de soporte para brindar material adicional. Ahora se transformaron en la única forma de dar clase. Esto puso en jaque el aspecto pedagógico del trabajo. Tenemos que generar de forma escrita todo un material que, de alguna manera, intente suplir la falta de cursada presencial.”
-¿Hubo capacitación para docentes? ¿Qué plataforma manejan?
“Hubo cursos para aprender a usar la plataforma, pero no para dar clases en ella. En una de las escuelas se usa una página web donde se carga el material para que después los alumnos lo descarguen. En otra institución se usa la plataforma Moodle. En ambos casos la dificultad está en preparar una estructura que soporte la clase sin estar presente.”
– ¿Es accesible para docentes y alumnos? ¿Qué problemas caseros surgen del uso?
“El problema de internet es general. Yo tengo que estar conectando y desconectando la plataforma varias veces al día porque se cuelga el sistema. Más allá de eso, hay hogares en donde solo hay celulares, no hay computadoras, o hay una sola para cuatro personas, con adultos trabajando de forma remota, y se deben armar turnos para usarla. Esto hace que no se pueda garantizar la participación en vivo de la mayoría de los alumnos.”

Carga de actividades y tareas.
-¿Cuál fue la respuesta de los alumnos a este sistema? ¿Sentís que hubo una buena aceptación, que los chicos siguen las actividades y pueden interactuar de forma satisfactoria?
“Hay una demanda, una necesidad de hacer, le están buscando la vuelta. Armamos grupos de WhatsApp para poder interactuar de forma más fluida. En las tres escuelas donde trabajo hay mecanismos de seguimiento a través de los preceptores, para casos particulares. Hay apoyo institucional y apoyo de las familias, pero se requiere un nivel de empatía muy alto para que los chicos entiendan los contenidos.”
-¿Qué tipo de contenidos manejan en este nuevo contexto? ¿Se armó algún plan de estudio especial o se sigue con lo propuesto para este año lectivo?
“Las planificaciones se entregan a fines de marzo, principios de abril. En algunos casos se retrasó la entrega, en otros se pide que planifiquen la cursada del primer cuatrimestre en cuarentena, lo cual implica cambiar cartas de lugar, ver de qué forma ordenar los temas con esta dificultad. La suspensión de clase nos agarró en las semanas de transición del comienzo de ciclo.”

Así reciben las tareas los alumnos
-¿Cómo se plantea, desde lo pedagógico, la continuidad de la enseñanza formal en este nuevo formato? ¿Cuáles son los retos que enfrentan los docentes al armar actividades para la plataforma?
“Hay dos cuestiones principales que se tienen en cuenta: una es el soporte técnico no garantizado, los dispositivos con los que se cuenta y el servicio de conectividad en el pueblo. Acá hemos pasado por dos erupciones de volcanes y una gripe A que nos mandó a quedarnos un tiempo en casa, y no nos pudimos terminar de preparar. Nunca se vio la necesidad de preguntar a los alumnos cuántos dispositivos tienen disponibles o si la calidad de internet que llega es suficiente o no.
Por otro lado está la cuestión de cómo se adapta, desde lo pedagógico, la ausencia del docente y el concepto de clase. A nivel social hay un prejuicio sobre cómo se mide la complejidad de una actividad dada y el tiempo de armado de un ejercicio. Desde casa se ve un nivel de producción que a nivel laboral es más complejo. Todo lo que hay de trasfondo no se ve.»
-¿Cuáles son, a tu criterio, los desafíos que enfrentan las escuelas cuando finalmente se levante la cuarentena y puedan volver al aula?
“Principalmente habrá un orden y organización nuevos. Cuando volvamos va a ser como empezar las clases de nuevo. En el aula se miden valores y comportamientos que son cuestiones formativas que no se pueden medir en la enseñanza virtual.»

Foro de preguntas y respuestas.
“Este es un período de paciencia y empatía. Paciencia porque estamos aprendiendo nuevos roles y eso lleva tiempo, tanto para los docentes como para las familias. Empatía para ponerse en el lugar del otro, ya sea un maestro, un alumno o su familia.»





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