Día Mundial del Medio Ambiente: “Pensar a la naturaleza como aquello de lo que formamos parte”

La profesora de Biología sanmartinense Fernanda Belardi reflexionó sobre algunas preguntas que permiten repensar la forma de vincularse con el ambiente. También habló sobre prácticas cotidianas que se pueden incluir fácilmente para ir construyendo formas de vivir más respetuosas para con la naturaleza.

“Este día aparece para recordarnos que existe un ambiente, pero en realidad el ambiente debería ser todos los días, que sea algo que consideremos en nuestro diario vivir”, reflexionó Fernanda.
“Lo de “cuidar” al ambiente es una idea que habría que problematizar. El ambiente no es algo que está por fuera de nosotros, somos parte de él. Habría que pensar esa dicotomía que se suele plantearse entre “sociedad” y “naturaleza”. Si pensamos la naturaleza como un lugar a donde uno va a encontrar recursos para explotar es muy distinto a pensarla como aquello de lo que formamos parte”.
“Hay que revisar nuestras concepciones, ver cómo entendemos nuestro vínculo con el ambiente, y qué lugar ocupa la naturaleza en el sistema económico actual, en donde el equilibrio dinámico de los ecosistemas corre peligro por nuestras acciones. Las prioridades están puestas de una forma que hay que revisar, como dice Galeano: “si la naturaleza fuera un banco, ya la habrían salvado””.
“Los pueblos originarios tienen otra percepción acerca del ambiente, usan los recursos de una manera diferente a la capitalista. Desde esa lógica se convierte en una mercancía a explotar sin importar las consecuencias que esa acción pueda tener el ambiente ”.

“La primera pregunta que tenemos que hacernos es “¿Cómo queremos vivir?”, de ahí en adelante tenemos que realizar prácticas que posibiliten el buen vivir. Por ejemplo, tenemos que ir aprendiendo a comprar alimentos de otra manera, a tratar los residuos de cierta forma para que sea mas sustentable. La soberanía alimentaria nos ofrece otras alternativas.
“¿Queremos seguir con este sistema agroalimentario cuando es responsable de la mayor emisión de gases que generan el cambio climático? ¿Queremos seguir fumigando la mayoría de nuestros territorios?”.
“Son preguntas políticas y éticas que deberíamos hacernos para pensar en otros modelos a construir colectivamente. Hay alternativas que podrían cuidar el ambiente, nuestros cuerpos y territorios; así damos respuestas a problemáticas complejas como las del hambre y la contaminación. Los modelos agroecológicos tienen otras bases que la agricultura extractivista y generan otra relación entre las sociedades y la naturaleza ”.

“Las prácticas que cada cual puede realizar en su casa, individualmente, están buenísimas, pero no son suficientes cuando las políticas de Estado no las acompañan. La mirada colectiva es fundamental, como lo son los movimientos sociales que luchan por la defensa de los bienes comunes. Si las políticas estatales siguen estando al servicio de los múltiples extractivismos entonces estamos en serios problemas. Lo que ocurrió con la megaminería en Mendoza es un buen ejemplo.
“Algunas cosas que está bueno tener en cuenta en las prácticas cotidianas pueden ser:
*comprarle a productores locales hace que los alimentos sean más frescos, que no se haya gastado energía en transportarlos desde puntos lejanos, y muchas veces son productos agroecológicos, sin pesticidas.
*reducir la cantidad de plástico es algo importante, entonces a la hora de hacer las compras está bueno tenerlo en cuenta. Muchas veces en los supermercados te venden 2 limones metidos en una bandeja de telgopor empaquetada con 5 vueltas de papel film. Esas cosas hay que evitarlas.
*otras prácticas diarias pueden ser la de separar la basura, para que se pueda reciclar o reutilizar. En eso me parece que sería clave que haya políticas de concientizacion sobre cuáles son los residuos que hay que separar y cómo se debe hacerlo
*el compost es una muy buena manera de reducir la basura y de lograr tener abono en nuestras casas para poder tener nuestra propia huerta de alimentos sanos.”
Más allá de las prácticas concretas, Fernanda remarcó: “También es importante discutir problemas ambientales que están pasando a nivel local. Hay claros ejemplos de participación ciudadana y problemáticas ambientales concretas»

Respecto a los tiempos actuales, la profesora expresó: “En la vorágine cotidiana a veces es difícil detenerse a pensar en estas cosas, por eso este contexto de la pandemia puede representar una oportunidad para reflexionar sobre cómo queremos seguir nuestra relación con el ambiente. Vimos que en este parate las emisiones de gases disminuyeron y se pudieron ver cómo algunas zonas volvían a ser habitables para especies que habían sido desplazadas, entre otros ejemplos».
Foto de portada: Leo Koller.



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