Actividades de revinculación en las escuelas de San Martín de los Andes
Después de siete meses sin contacto presencial entre docentes y alumnos de las instituciones educativas de Neuquén, con cursos enteros de séptimo y quinto año que finalizan su ciclo y ante situaciones de riesgo psicosocial que afectan a adolescentes de nuestra ciudad, un sector de la comunidad educativa comenzó a desarrollar alternativas en búsqueda de volver a generar un vínculo que se perdió.

Hace una semana, el ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, planteó la posibilidad de encuentros no curriculares a sus pares de todo el país, lo que terminó de formalizarse en el Consejo Federal de Educación. Sin embargo, cada provincia define si esto se puede aplicar de manera particular y el área de educación de Neuquén no lo está considerando como posible.
En este contexto, en San Martín de los Andes, además de los reclamos como la marcha del jueves pasado o una convocatoria para entregar una nota al Defensor de los Derechos de la Niñez y la Adolescencia, se generaron y se están encaminando algunas alternativas. En algunos establecimientos privados de la ciudad han iniciado algunos talleres presenciales y esto motivó a que docentes de la escuela pública insten por solicitar al Concejo Provincial de Educación algo similar.
Para entender cómo se llega a esta situación se puede trazar una breve línea cronológica que comienza con la aprobación de un decreto provincial. El 5 de junio, el gobernador, Omar Gutiérrez firma el Decreto 609 por el que se exceptúan actividades en el marco del Aislamiento Social Preventivo Obligatorio (ASPO). Entre ellas se habilitan los “Talleres y seminarios de formación artística en espacios culturales, sin apertura al público. Con cupo reducido y medidas de distanciamiento social internas. Horario de 08:00 a 21:00 horas, de lunes a sábado”, tal como lo especifica el Decreto provincial.
Más allá de que se reactivaron talleres como los de teatro y clases de danza en distintos espacios de nuestra ciudad, esta norma inspiró a los concejales locales para habilitar otra actividad. Es que, entre los planteos para resolver algunas situaciones económicas críticas provocadas por el aislamiento, fueron al Concejo Deliberante los docentes de los Jardines Maternales (que en nuestra ciudad hay dos habilitados para esta actividad) ya que a diferencia de el resto de las instituciones educativas privadas, estos no reciben un subsidio estatal.
De esta manera los jardines privados no tenían manera de generar un ingreso para pagar el sueldo a los docentes, por lo que, el 25 de septiembre, los concejales aprobaron la Ordenanza 12.972/20 que anexa a la habilitación de los Jardines Maternales, la de “Talleres Recreativos”. Por su parte, el ejecutivo municipal promulgó la norma y reglamentó esta actividad con el Decreto 1694/20.
Hasta aquí, todo se desarrolla dentro de un marco de legalidad, porque a diferencia de las instituciones de otros niveles, el ejecutivo municipal tiene la potestad de habilitar los Jardines Maternales.
Sin embargo, con este antecedente instituciones privadas que también dan clases en los niveles primario y medio, que perciben un subsidio estatal para el pago de sueldos, iniciaron una serie de talleres que no fueron convocados por la institución misma, pero que se desarrollaron dentro del edificio escolar. Este último, es el punto más conflictivo porque el Consejo Provincial de Educación determinó que todas los edificios educativos deben permanecer cerrados ya que, en principio no hay protocolos aprobados para su habilitación.
Pero, por lo que se puede entender, estos talleres no tendrían un fin económico, sino social ya que los primeros convocados fueron los alumnos de séptimo grado y quinto año. Según trascendidos estos encuentros se desarrollan en los gimnasios respetando distanciamientos y considerando otras medidas de prevención, pero siendo que se trata de una actividad sin una habilitación concreta, nadie ofreció una explicación oficial.
Sin embargo, desde el Estado tampoco hubo una acción de restricción. Es más, en declaraciones a Radio Fun, la ministra de Educación provincial, Cristina Storini, manifestó que de esto debería encargarse el intendente, siendo que en realidad el municipio no tiene ingerencia para regular la actividad dentro de las escuelas.
Es por eso, que en estos días, directivos de muchas instituciones educativas estatales de nuestra ciudad, están solicitando al gobierno provincial la habilitación de esas “actividades de revinculación” que verdaderamente vienen a contener una necesidad real. También se reclama la apertura de las escuelas con un fin logístico que permita distribuir alimentos y también tareas para los alumnos que no tienen conectividad.
Lo cierto es que estos encuentros existen de hecho (incluso también para alumnos de educación estatal) pero carecen de formalidad. Y si desde el Estado no está la intención de restringirlos, al menos se los podría regular para que se realicen con un protocolo sanitario particular.



No tiene fines económicos, pero es solo para los alumnos de la escuela, es decir los que pagan la cuota. Indirectamente se deduce que es una forma de justificar el pago de las cuotas. Si realmente no tuviese fines económicos deberían ser abiertos para todos los chicos y chicas de 7°grado y 5° año de la ciudad, y estos últimos no pagar nada ya que no tiene fines recaudatorios.