La empresa láctea Luz Azul llega a la Patagonia con un local en San Martín de los Andes

Luz Azul continúa expandiéndose y se consolida como la empresa quesera que más crece en el país. De hecho, este martes abre su Sucursal 49 en pleno centro de San Martín de los Andes, en la calle Capitán Drury 857, entre Villegas y Avenida San Martín, para acercar sus productos a la comunidad, y convertirse así en el primer punto de venta de la Patagonia.

Hoy, a más de 200 días de aislamiento social y al ser un rubro esencial, los que apuestan a las franquicias de Lácteos Luz Azul atraviesan la realidad económica mundial con booms de ventas en todos sus locales. 

“Hace muchos años que a través del Dulce de Leche conocí la marca y empecé a trabajarla en mi rubro gastronómico. Y ahora apuesto a la franquicia en San Martín de los Andes para introducir Luz Azul en la zona y mantenerla en el tiempo”, expresa Martín Goyechea, franquiciado en nuestra ciudad.

Luz Azul elabora quesos de pasta blanda –Cremoso, Por salut y Por salut descremado sin sal–; semiduros (Pategras, Fontina, Gouda, Pategras sandwich, Gruyere, Capresse, Pimienta, Orégano, Provenzal, Ají y Finas hierbas); hilados (Parrillero, Muzzarella y Muzzarella feteable); y de pasta dura, entre los que están Sardo fresco y estacionado, Romanito, Reggianito, Provolone y Parmesano. 

La compañía elabora también Crema de leche y Ricota en dos presentaciones. Además, su dulce de leche fue premiado y tiene diversas variedades –Familiar, Repostero y Confitero– en presentaciones como pote plástico de 400 gramos o pote de cartón de 1, 5 o 10 kilos. Actualmente, la firma lanzó una nueva línea de Leches Larga Vida (en TetraPacks de 1 litro) enteras y descremadas con el sello de calidad de Luz Azul. 

Un crecimiento sostenido

En 2012, Luz Azul –firma láctea referente de la ciudad de Azul, provincia de Buenos Aires– empezó a transitar una nueva etapa que la llevó a este presente. Con Gabriela Benac, de vasta trayectoria en la industria quesera, a la cabeza del equipo, la compañía se reconvirtió y potenció su capacidad de crecimiento. 

En plena pandemia, la firma triplicó las ventas y los pedidos de apertura de franquicias sigue en aumento: “Al ser esencial, nuestro rubro y  modelo de negocios demostró que es a prueba de pandemias y crisis profundas. Este año, probablemente lo cerremos con más de 15 nuevas  aperturas en todo el país (ya tenemos confirmadas también en  Rincón de Milberg , Bariloche, Mar del Plata, Benito Juárez  y Florencia Varela). El que apostó a Luz Azul, ganó” explica Benac.

Luz Azul tiene un formato de negocio moderno que se adapta de manera permanente a las necesidades del mercado. Apunta a un consumidor que le gusta comer algo rico a un precio absolutamente competitivo. “Hemos logrado algo que no muchas marcas consiguen, que es la real relación precio-calidad. ¿Cómo lo logramos? Acortamos la brecha, no hay intermediarios” asegura Gabriela. 

El modelo de franquicias de Luz Azul empezó con un primer local en La Plata; en la actualidad, además tienen presencia en Azul, Necochea, Mar del Plata, Tres Arroyos, 9 de Julio, Zárate, Bragado, Olavarría, La Plata, City Bell, Tandil, General Pico y Santa Rosa (La Pampa), Ciudad de Buenos Aires –Barrio Norte, Congreso, Almagro, Núñez, Villa Crespo, Caballito, Flores, Villa Urquiza, Recoleta, Belgrano y Colegiales–, Concordia (Entre Ríos), Saenz Peña (Chaco), San Luis Capital, Ciudad de Neuquén, Campana, Tigre, Vicente López, Pacheco, Pilar, Neuquén, Chascomús, Bragado, Ciudad de San Juan, Cipolletti (Rio Negro), Laprida, Concepción y San Miguel de Tucumán.  “Son franquicias que salen directamente desde nuestra fábrica. Conocemos el producto desde el campo, ofrecemos un producto de calidad asegurada. Recolectamos la leche, procesamos el queso y en nuestro propio transporte hacemos que llegue hasta el franquiciado. La diferencia es real”, sostiene Benac.   

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