La Bernardita: moderna y clásica a la vez, conjuga detalles, tecnología, cariño y sabores en cada plato

La Bernardita abrió sus puertas en San Martín de los Andes el 23 de diciembre. Gerenciada por Ariel Muro, se presenta como una alternativa novedosa para la gastronomía de la ciudad. El diseño y arte en el salón, el cuidado en el servicio, la delicada presentación de los platos y los sabores logrados en cada propuesta por un dedicado equipo de cocina, hacen que pasar por este nuevo restaurante se convierta en una experiencia a disfrutar con todos los sentidos.

Foto: Valentina Casanova.

La Bernardita en su modalidad de montaña -porque está La Bernardita de ciudad en Lomas, provincia de Buenos Aires- sorprende desde el ingreso por un diseño moderno que se combina con materiales nobles y clásicos como la madera y el cuero. El cuidado en cada detalle contó con la intervención de los arquitectos Pablo Velasco Suárez y Willy Sánchez, y la decoradora Verónica Blousson, de Bártulos.

El lugar tiene capacidad para 80 cubiertos, que hoy se ve reducida a la mitad por la distancia social y los protocolos sanitarios. Al lado de la barra hay un confortable living que invita a disfrutar de una variada carta de tragos y a degustar la propuesta de tapeos. Ariel explica: “Hacemos mucho hincapié en el lugar, en la atención y en la cocina”.

La Bernardita – nombrado así en referencia a la nieta de uno de los fundadores de la empresa-, tiene en exposición cuadros de artistas como Prisca Mustad, Marina Facht y Victoria Larrazábal. El arte no sólo se puede ver en sus paredes, sino también en los detalles de cada espacio.

Sobre su carta de vinos, podemos ver que las etiquetas fueron cuidadosamente seleccionadas por su gente que conoce mucho del tema, pues tienen su propia bodega boutique en Mendoza, Baptême, cuyos tintos y espumantes han sido premiados en varias oportunidades. Son vinos de exportación que aquí únicamente se pueden degustar en este nuevo espacio gastronómico.

La cocina es un punto aparte. No sólo por su amplitud y limpieza, sino porque, tal como lo explica Ariel Muro, “nosotros pusimos mucho esfuerzo por tener muy buena tecnología en la cocina: cocinamos sous vide (baja temperatura), tenemos un horno tecnología Josper, como en los principales restaurantes del mundo, y un ahumadero propio, donde ahumamos las truchas, las salchichas parrilleras y las bondiolas”. Todo lo que hay en la panera es de producción propia, incluyendo los panes de masa madre.

En cuanto a la carta, presentan opciones clásicas de parrilla, con cortes como el ojo de bife, el bife de chorizo, la entraña y el corte americano tomahawk. Luego, suma pescados y pastas, opciones para vegetarianos y veganos, y presenta un montón de detalles que aseguran una experiencia gastronómica diferente en la ciudad. Desde sus empanadas tucumanas hechas de matambre, hasta su exquisita provoleta que traen de Tandil, hechas por una tercera generación de productores de este queso parrillero, así como su carne que es de un campo de Junín de los Andes.

Pero también los detalles se ven en la presentación de los platos que arma su joven staff de cocina, liderado por el Chef Leandro Gauto, cada uno con su escuela y su trayectoria, trabajando en equipo, al igual que el salón, de la mano de Ariel. Para darse una idea de que La Bernardita puso la vara alta, vale mencionar que traen cada semana desde Buenos Aires todos los brotes, las flores comestibles y los vegetales babys, que hacen a la decoración y al sabor de los platos.

Para acercarnos a la carta, se puede decir que entre los tapeos se encuentra un Dúo de mini fainá, un Pan espumado de morcilla o una Bruschetta de queso de garbanzos; entre las ensaladas se destacan la de trucha ahumada o de duraznos asados, y entre las entradas, las Bruschetas veganas o el Tiradito de salmón. Además de todo lo de parrilla, entre los platos principales se puede escoger, por ejemplo, entre una Trucha en croute de almendras, unos Raviolones de cordero, o una Bondiola ahumada con chutney de ciruelas.

La Bernardita abre sus puertas de lunes a sábado desde las 20 horas, por lo que los lunes, que es franco en general para los gastronómicos, es visitada por chefs y dueños de restaurantes de la localidad que disfrutan de esta nueva propuesta. Está ubicada en Tte. Cnel. Pérez al 910, en pleno centro de la ciudad. Y se siente al ingresar eso que Ariel Muro describe así: “Queremos darle nuestro cariño en cada momento y en cada plato a los turistas y a los vecinos de San Martín de los Andes, que nos han hecho una muy buena devolución desde el inicio”.

Fotos: Valentina Casanova

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