Mirador Bandurrias, una ventana a San Martín de los Andes

Con el verano a full y las riquísimas ofertas gastronómicas que tiene la ciudad, siempre es una buena alternativa incorporar algo de ejercicio a las vacaciones. Es por eso que les presentamos una caminata corta que los llevará hasta el mirador de Bandurrias, en el que podrán apreciar la inmensidad del Lago Lacar, los cerros circundantes y la ciudad.

Mirador Bandurrias
Foto RSM

También se puede llegar en vehículo pero la recomendación es hacerlo a pie para poder disfrutar de toda la experiencia al aire libre que la ciudad tiene para ofrecer.

El sendero es el mismo que para ir a La Islita, una hermosa playa de la que les contamos hace algunas semanas y que tampoco se pueden perder si están de paseo en la ciudad y quieren pasar la mayor cantidad de tiempo posible, rodeados de naturaleza.

El recorrido, en ambos casos, es de 5 km tomando como punto de partida el muelle ubicado en la cabecera del lago Lácar. Desde allí se continúa por la costanera en dirección opuesta a la Ruta Nacional Nº 234 (Ruta de los siete lagos) y tan solo dos cuadras después se toma la calle General Roca.

Una vez que se cruza el arroyo Pocahullo hay que tomar el sendero que aparece después de la planta de tratamiento de efluentes cloacales al final de la calle Juez del Valle. Unos metros más adelante esta la tranquera que da inicio al sendero.

sendero la islita - mirador bandurrias
Foto RSM

El camino no representa un gran desafío, aunque tiene algunos ascensos y por momentos se abren numerosas sendas entre los árboles. En caso de surgir dudas es recomendable elegir siempre el camino de la derecha para así evitar encontrarse con un acantilado.

Tras una camina de una hora, aproximadamente, llegarán a una bifurcación en la que deben elegir el camino de la izquierda para alcanzar el mirador, que se forma en un peñón que alcanza los 800 m.s.n.m. Desde allí podrán ver la ciudad, el lago Lácar, los cerros Cte. Díaz, Curruhuinca, Abanico, Vizcacha, Sábana y Piedra del Trompul.

Foto RSM

Una vez en el lugar, sentarse a contemplar el espejo de agua y la ciudad, les darán toda la energía que se necesitan para regresar o, en caso de que quieran seguir paseando, retornar al cruce de caminos para llegar a la Islita y bañarse en las aguas del lago.

En caso de que quieran ir en auto hay que trasladarse por la Ruta Provincial Nº48 camino a paso Hua Hum y a pocos kilómetros, doblando a la izquierda en la indicación de la reserva.

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