Es notoria la falta de mantenimiento en las rutas de ripio de la región
Con la llegada de una temporada estival particular, que se caracteriza por una gran cantidad de vehículos particulares, la falta de mantenimiento de las rutas de ripio de la región queda en evidencia. Excepto las playas de la Ruta Nacional 40, el resto de los lugares para disfrutar de los lagos requiere tramos más cortos o más largos de circulación en ripio a través de rutas provinciales.

Las más transitadas son: la Ruta Provincial 62 hacia Lolog, la Ruta Provincial 48 a Hua Hum, la Ruta Provincial 40 (ex 108) a Quila Quina y la Ruta Provincial 63 a Villa Meliquina. En total no alcanzan los 80 kilómetros de ripio que durante el verano tienen casi nulo mantenimiento. Además de los turistas, la mayoría son caminos de vecinos que trabajan en la ciudad y que deben recorrerlos para llegar a sus hogares, afectando directamente a sus vehículos.

El tramo de ripio de la Ruta Provincial 62 hasta Lolog (sin considerar los balnearios de los lagos Curruhue y Laguna Verde) es de apenas 6 kilómetros hasta el río Quilquhue. Además de autos particulares es utilizado por el transporte urbano de pasajeros, que en los horarios pico llega a agregar hasta 3 refuerzos. Más allá de lo que cualquiera puede percibir, el informe de la Dirección de Vialidad Provincial indica que hay serrucho, ripio suelto y visibilidad reducida por polvo en suspensión.

Por su parte, la Ruta Provincial 48, que en total tiene poco menos de 45 kilómetros de ripio, genera acceso a las distintas playas de la margen norte del Lago Lacar, y la más concurrida es Yuco. Es una de las que está más deteriorada, con vehículos que no pueden transitar a más de 30 km/h junto a otros que circulan a mayor velocidad, y se generan muchos sobrepasos en curvas y cuestas.

La Ruta Provincial 63 suma 14 kilómetros de ripio hasta Villa Meliquina, en muy mal estado. A la zonas de serruchos casi permanente se le suman grandes pozos y rocas que sobre salen. Lo mismo pasa con la Ruta Provincial 40 a Quila Quina, que además de 10 kilómetros de desmejorado ripio tiene zonas sin guardarrail, lo que ha provocado varios despistes y caídas de vehículos durante el mes de enero.
Como suele suceder con los organismos provinciales que tienen su dirección fuera de la ciudad, los reclamos de los usuarios tienen poco eco en las acciones de las autoridades. Esto se manifiesta temporada tras temporada, sin cambios en el estado de los caminos y con cada vez más vehículos en la región.




Pero que importa si para el gobernador y sus aduladores lo más importante es el puente La Rinconada.
No terminan con el asfalto al Huechulafquen ni se preocupan por asfaltar los 13 km que faltan a Paso Tromen-Mamuil Mal al y pretenden qhe Vialidad pase una máquina una vez por temporada?