«Con lágrimas en los ojos digo no puedo más verme y ver a mis compañeros con semejante angustia»
Con esas palabras, la doctora Norma Zapata, explicó lo que siente al tener que salir a luchar por un salario digno tras un año al frente de la pandemia

El conflicto entre los trabajadores de salud y el gobierno provincial continúa creciendo y no parece que vaya a tener una pronto resolución, en medio de todo eso la amenaza de una segunda ola de Coronavirus es cada vez más palpable y el colapso sanitario y el agotamiento del personal se siente en cada reclamo, marcha y manifestación.
Norma es médica y llegó a Neuquén a trabajar a Neuquén con la esperanza de poder ayudar, cansada y frustrada tras un año de pandemia escribió: “Cuando llegue a Neuquén, la ame desde el primer día, por su gente, porque podía desarrollar mi carrera y podía ayudar a mucha gente. En el transcurso de estos años he aportado millones de cosas no solo para el sistema de salud, también para la comunidad”.
El conflicto salarial comenzó el 2 de marzo, luego de que ATE y UPCN acordaran un 15% de aumento, un número muy por debajo de lo esperado por los trabajadores de la Salud. “Hace más de un año empezó esta pandemia, un virus que parece fue diseñado para corromper todas las relaciones humanas, cómo médicos, enfermeros, choferes, camilleros, personal de limpieza , todos, todos teníamos miedo por lo que veíamos en otros lugares del mundo”, expresó Norma y remarcó que “acá además, nos sentíamos solos, sin el apoyo de nadie”.
Durante el 2020, médicos, enfermeros, camilleros y todos los trabajadores de los hospitales tuvieron que mantenerse al frente de una batalla sin precedentes más que lo que ocurría del otro lado del mundo y que no vaticinaba que fuera a ser una lucha fácil. “No había elementos de protección, la suficiente cantidad de profesionales, nos arremangamos entre todos, cada servicio salió a buscar medios para prepararnos con la ayuda de la comunidad porque el gobierno estaba ausente, en estos meses vimos enfermarse, morir amigos, familia, no pudimos estar con ellos ni siquiera a través de un vidrio porque la mayoría de los médicos no tenemos nuestra familia cerca”, enfatizó.

Fotos reclamo Junin de los Andes 
Fotos reclamo Junin de los Andes 
Fotos reclamo Junin de los Andes
Para poder hacerle frente a lo que se venía “aprendimos a trabajar con tecnologías que no conocíamos, día y noche hicimos capacitaciones, capacitamos a otros, y hasta le enseñamos a la misma ministra de salud elementos de protección, circuitos de trabajo, etc.” contó en su carta la médica.
Durante meses, el personal de salud fue aplaudido desde las ventanas de las casas en cada rincón del país para enviarles el agradecimiento y fuerzas necesarias para que continuaran realizando su labor. “No descansamos nunca, llegábamos a nuestros hogares y seguíamos con zoom para capacitarnos porque todo cambiaba cada día, sin dejar de recordarles que aumentamos nuestras horas de dedicación. También teníamos a nuestros hijos en casa por lo que fuimos docentes”.
La angustia, la distancia y la preocupación económica hicieron todo cuesta arriba. “A más de un año el cansancio, la tristeza, por no poder ver a nuestras familias es terrible, la mayoría no tenemos vivienda propia por lo tanto alquilamos, los alquileres tienen un costo de más del 75% de nuestros ingresos, y eso suma otra problemática”.
Finalmente, Norme aseguró que “hoy, después de haber dado todo, cuidar y salvar la vida de familiares de los mismos dirigentes que tenemos, indigna y duele que no nos reconozcan, nos traten peor que a los cerdos, con lágrimas en los ojos digo no puedo más, no puedo verme ni ver a mis compañeros con semejante angustia y aún así seguimos salvando vidas, cambiando historias, pensando en el otro. Me preguntó, ¿ni un dirigente puede ponerse en nuestros zapatos?”



Apoyemos al personal de Salud, se merecen mucho más que un simple 15%. Vergüenza deberían los Legisladores salir dar una respuesta coherente.