Vidas literarias: Matías Castro Sahilices o cómo hacer de la aventura una forma de vida

En esta nueva entrega del ciclo que transcribe charlas entre recuerdos y libros, RSM conversó con Matías Castro Sahilices: escritor, editor, pescador y aventurero. ¿Influyen en nosotros las primeras lecturas juveniles? Y más importante aún: ¿Somos capaces de construir un camino sobre ellas?. A continuación, un diálogo que no pretende ser respuesta pero sí una alternativa posible.

El día amanece nublado, tormentoso y con altas probabilidades de empezar la mañana hablando de libros. Es que aprieto el botón de llamar y del otro lado, una voz divertida y risueña, habilita ese intercambio. La distancia de la telecomunicación hace volar la imaginación, que construye inmediatamente ante mí un Matías sentado a la mesa, volcado hacia adelante, hablando al altavoz del celular, rodeado de papeles, libros y objetos curiosos en situación de serendipia permanente. Se empieza siempre por los orígenes, aunque la charla enseguida toma velocidad.

Fotos: Leonardo Casanova

«La entrada a la escritura siempre es por los libros. Cuando era pendejito mis viejos me regalaban la colección de Robin Hood y Billiken, me volaban la cabeza con eso. Salgari, Verne, Mark Twain, la selección era muy buena. Después cuando descubrí que eran versiones adaptadas me quise morir. Pero bueno, eso me conectó con lo que me sigue gustando hoy en día: la aventura, más el qué que el cómo. Fijate que cuando hago cosas que me gustan y me divierten, termino apostando a eso mismo, a los clásicos de aventura», arranca contando Matías, que a partir de ese recuerdo suelta otros, alusivos a sus redacciones infantiles y el inicio de su afición por la edición.

«Cuando era chiquito escribía cuentos, pero de lo que más me acuerdo es de la revista que hacíamos en primaria, con la cual empecé a conectar mucho con la edición. Iba a un colegio técnico en Rosario, que era famoso por la exigencia. Sin embargo cada vez que aparecía algo relacionado a la literatura, yo estaba ahí. Cuando empecé a dirigir esa revistita usábamos Word para editarla, que era un procesador de texto de avanzada para la época. Y es re gracioso porque en Ars Combustia, para honrar el fanzine, usamos también Word.»

Ars Combustia, cuenta Matías, fue un proyecto en conjunto con Miguel Selser, apuntado al humor en la literatura y a dar espacio a muchas personas que producían textos, entre poesía y micro relatos, y no encontraban espacios para publicar. «Lo que pasa acá es que está re limitada la posibilidad de publicación. Ahora aparecieron otros actores, y está re bueno eso, pero cuando yo llegué a San Martín en el 2010 era otro panorama.»

La llegada al sur de este escritor fue también incentivada por esas lecturas juveniles plagadas de aventuras, eligiendo estudiar turismo y viajando por diferentes lugares, a la pesca de historias. «Desde chico tuve algo con el sur, quizás por culpa de Jack London. Quise ser guardaparques e hice voluntariados por todos lados. Viví en Usuhaia, donde fui encargado de la Boutique del libro, y en Bariloche, pero San Martín fue el lugar que más me gustó. Después de vivir 6 años en España decidí volver a la Patagonia. Me gusta mucho la pesca con mosca, para mí es meditación y la literatura de pesca me vuelve loco.»

Los viajes y el tiempo vivido en diferentes lugares son oportunidades para recolectar anécdotas que tarde o temprano terminan trasladadas al papel: «En un momento, en Barcelona, consigo tres entrevistas de trabajo en diferentes establecimientos hoteleros. Dos eran bastante importantes y el tercero era un boliche de mala muerte, en el peor lugar de la ciudad. Yo elegí ese, porque las historias iban a caer ahí.»

Matías participó en la revista Preferiría no hacerlo, de la Universidad de Barcelona. Esa fue su primera experiencia en la cocina de la redacción. Mientras tanto trabajaba en su novela Barcelogasona, un proceso de muchos años que finalizó un poco antes de la pandemia y está a la espera de publicación. En ella se cuenta la historia de un personaje que entabla un puente entre Rosario y España, buscando descubrirse. Además fue elegido para formar parte de la selección de Nueva narrativa argentina, en Audiocuentos de la editorial Una brecha.

Sumado a Ars Combustia, participó haciendo el diseño editorial de dos números de la revista del Instituto Superior de Formación Docente, Sur Realidades, junto a Tamara Padrón. En conjunto lanzaron, durante la pandemia, el concurso literario Pura Pulpa, que proponía la escritura de textos de estilo Pulp. «En ese momento tenía un proyecto editorial, junto a una amiga editora de Villa La Angostura, Victoria Fernandez, que se llamó Muscaria Ediciones. Sacamos dos libritos: Notas de invierno, de Jeremías Vergara y otro de tres cuentos. Fue un proyecto interesante, que iba por el lado del naturalismo.»

Recientemente, Matías lanzó Salvaje Sur, una revista de promoción literaria de escritores de la región, con textos de estilo Western. En este primer número se recopilan textos de autores y autoras de Villa La Angostura, Bariloche, Neuquén y San Martín, y se espera que salga el segundo número en los próximos meses: «Lo estoy armando con tranquilidad, por el trabajo que lleva y por los costos. Tiene mucho laburo de edición y muchas ilustraciones. Las de este primer número las hizo Diego Fiorucci. Me interesa mucho conservar el estilo de las revistas de fines del 1900.»

«Para mí este país sigue siendo unitario y hay una cuestión muy endogámica acá, nos leemos entre nosotros, nos elogiamos, pero no salimos de esa. Por eso todo lo que hago está dirigido a darle espacio a autores que hacen cosas buenísimas pero están invisibilizados por el motivo que sea. Uno de los grandes problemas es que los nombres están por delante de las obras y eso atrasa mucho.»

Para dar el clásico cierre a estas charlas, hablamos de influencias literarias, que en este caso destaca el nombre de Ernest Hemingway: «Volviendo a la pesca, siempre la pesca». Y si hablamos de música, en la cabeza de este escritor suena la trompeta de Chet Baker. Quedará en cada uno de nosotros imaginar esa combinación y salir a buscar sus textos.

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