Paseo de los food trucks: robos, vandalismo, incumplimiento municipal e incertidumbres en un lugar que podría estar mejor

Los puestos gastronómicos que se encuentran en el paseo de los food trucks en la costanera de la ciudad han sido objeto de vandalismo y robos en los últimos días. Quienes integran este sector dialogaron con RSM para manifestar que están “librados a su suerte”, que esa zona a la noche es “tierra de nadie”  y que el municipio viene incumpliendo sus compromisos, vinculados principalmente con la puesta a punto de las torres de energía para proveer de la misma a los carros de manera prolija y segura, así como con la instalación de una batería de baños para uso de los trabajadores del sector y los visitantes.

El tema a priori no parece ser complejo de resolver. Pero el diálogo entre las autoridades y los gastronómicos de los trucks no es fluido. De hecho, la última reunión que tuvieron todos los sectores fue el 27 de diciembre, cuando se puso como fecha límite para que estén instalados los pilares de luz y los baños en el paseo de los foodtrucks el 15 de enero, fecha que evidentemente caducó sin los compromisos asumidos cumplidos. Los cables que alimentan a los carros continúan corriendo por el suelo, cubiertos de agua cuando llueve y en sectores transitados por quienes caminan por la zona.

La batería de baños tampoco fue instalada. Los integrantes de este sector explican: “El tema baños es otro punto importante. Si bien está Deli cerca o la terminal, lugares donde podemos ir, así como algunos hacen una parada en casa de algún familiar, no hay baños para el turismo ni para los vecinos de la ciudad que comen algo aquí. Cuando se armó el proyecto de estar en este lugar, iban a armar un módulo de baños, incluso se habló de que nosotros teníamos que coordinar para la limpieza, pero nunca los trajeron”.

Unos 12 trucks dan forma al paseo. Están organizados y cuidan de retirar la basura que rápidamente llena los tachos del lugar para que el espacio esté agradable. Es que las bolsas son rotas por animales y los papeles vuelan por las calles. “Nos gustaría hacer cosas para que el lugar esté más lindo y la gente se sienta más cómoda, como San Martín de los Andes se lo merece”, aseguran. Luego agregan: “Quisiéramos poner unas mesas, sillas, alguna barra, para que la gente pueda estar mejor y que no tenga que sentarse en el piso para comer algo. También poner luces, decorar, mejorar la cartelería. Pero no nos dejan hacerlo. Como es provisorio este lugar, no lo hacen ellos ni nos dejan hacerlo a nosotros, y pierde la gente y la ciudad”.

Además, los integrantes de este paseo presentaron días atrás una carta al Concejo Deliberante y otra al Municipio pidiendo la excepción del pago del canon por el uso del espacio público -y sus correspondientes intereses-, de ocho meses que les emitieron facturas para que paguen, pero que en verdad no han podido utilizar a causa de la pandemia. “Estuvimos parados ocho meses y en la actualidad esa tasa es de $15.000 por mes”.

La última ordenanza que regula la actividad los puso de manera provisoria donde están ahora, sobre la costanera, con fecha hasta el 30 de abril. “Quisiéramos definir cómo continuamos hacia adelante de cara al otoño y al invierno. Si vamos a estar acá o si vamos a tener que volver a rotar. Porque a toda esta incertidumbre se suma la que genera la pandemia, y se hace muy difícil tener que seguir trabajando así, sin saber cómo y dónde vamos a generar el sustento de cada día”, expresaron.

Afirman que el paseo de los food trucks debería estar cercado y mejor señalizado para seguridad de los transeúntes. Que muchas veces los vehículos salen del estacionamiento que hay en el lago por la esquina de la Av. San Martín y Costanera, sobre una cuadra que es peatonal y por donde caminan las familias con sus niños. Además, que las casas rodantes dejan su basura diaria en los tachos del lugar, que se llenan rápidamente.

Luego le cuentan a RSM que en las últimas tres o cuatro noches vienen recibiendo acciones de vandalismo y robos, como las garrafas de gas de dos carros, y que están preocupados porque “esto es tierra de nadie”. Añaden: “No hay iluminación nocturna, ni vigilancia de la policía, ni cámaras, ni nada. Y la verdad es que es nuestra fuente de laburo y tenemos miedo que nos lleven el carro, lo quemen o lo roben, porque nadie pasa por la noche y no hay control. Estamos en el centro de la ciudad, en el lago, que es uno de los puntos más visitados del pueblo y si no hay cámara acá, estamos complicados”.

“Nosotros queremos hacer algo lindo, como la ciudad se merece. Y así como hicieron las terrazas gastronómicas que ocuparon lugar de estacionamiento y pusieron mesas y sillas en las calles de la ciudad, y fue bueno para el verano y el consumo al aire libre en épocas de pandemia, creemos que nosotros también podemos brindar un servicio mejor entre todos. Muchas veces nos sentimos atacados por la Asociación Hotelera Gastronómica, pero la verdad es que estamos desarrollando un servicio para los visitantes y habitantes de la localidad, y generando trabajo, tal como sucede en muchas ciudades del país y del mundo”, concluyeron.

1 Comment on Paseo de los food trucks: robos, vandalismo, incumplimiento municipal e incertidumbres en un lugar que podría estar mejor

  1. Que quieren uds estan hablando con municipales : Su unico interes es cobrar mas impuestos y esperar su sueldo a fin de mes.

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