Tio Charlie: cajitas mágicas de fritos y creatividad gastronómica

Se conocieron trabajando juntos en la misma cocina. Codo a codo sortearon múltiples desafíos. Hoy tienen su propio local en la Galería El Maitén, donde imprimen conocimientos y personalidad. Esta es la historia de Carlos Berretta y Mauro Beserra, los sanmartinenses creadores de Tio Charlie.

“Yo llegué a Argentina hace 7 años, a trabajar en el bar de un amigo brasilero, acá en San Martín. De ahí me fui a trabajar a Torino, donde estuve casi dos años. Después pasé por otros restaurantes hasta que conocí a Mauro en uno de ellos. Nos llevamos muy bien, los dos cocineros ahí en el frente de batalla, entre fuegos, freidoras, teníamos un despacho prolijo y funcionaba todo muy bien”, empieza contando Carlos, sobre los comienzos de una amistad. 

Fotos: Leonardo Casanova para RSM.

Esa experiencia de trabajo conjunto quedó impresa en su memoria. Tanto que, cuando se presentó la oportunidad de tomar un local que dejaba otro amigo, inmediatamente pensó en compartir la idea con Mauro y encarar el desafío juntos. “La pandemia a veces genera oportunidades y me tocó justo que me ofrecieran este local en la Galería El Maitén. Vendí todo mi equipamiento de DJ, que es mi otro amor, mi hobbie, para invertir en este lugar. A medio camino pensé que necesitaba una mano, una persona que sepa y que se lo merezca. Ahí llamé a Mauro y nos asociamos.”

Tanto el menú como el diseño de la cocina dentro del local es idea y realización propia de estos dos jóvenes emprendedores. La propuesta es disfrutar de diferentes tipos de “Finger Food”: croquetas de carne, de pollo, provolone rebozado, salchichas crocantes, merluza frita y diferentes propuestas que van probando y con las que irán innovando. “Las croquetas que estamos lanzando son individuales. Te compras dos o tres y sirven de almuerzo, merienda o para picar al paso.”

“Cuando tomamos el local, la distribución del espacio estaba mal aprovechada, no era cómoda para nuestro proyecto. Entonces la reformamos nosotros mismos. Nada mejor que una cocina diseñada por cocineros. Nosotros sabemos exactamente cómo necesitamos los fuegos, la bacha, la mesa de producción. Trajimos nuestras herramientas, moladora, caladora. Pensamos en una visual moderna y minimalista”, cuenta Carlos.

Tio Charlie abrió sus puertas el sábado pasado, ofreciendo su menú a través de la plataforma de delivery Hookau, mientras terminaban algunos detalles del interior del local. Sin embargo, la gente los vio, empezó a acercarse y adelantó la apertura in situ. “Decidimos abrir aunque faltaran algunos detalles de vidriera, con cartel improvisado en la televisión de la vidriera”, explica Mauro, señalando la pantalla. Efectivamente, el ingenio de estos cocineros es pura creatividad y en un televisor dispuesto de forma vertical puede apreciarse el menú digital.

“Cada opción tiene su propio rebozado y su aderezo casero. Trabajamos con cerveza artesanal para acompañar la comida. Los finger de pollo vienen con un rebozado de copos de maíz y traen una mayonesa de hierbas. El rebozado de merluza viene con avena y combina con salsa tártara. Las milanesitas de carne traen salsa barbacoa Jack Daniels. Las salchichas las reversionamos con un rebozado de papa. Todo es muy casero”, cuenta Carlos para tentarnos aún más.

Pronto vendrán las opciones vegetarianas y veganas, previa incorporación de más equipamiento. Mientras tanto, se pueden disfrutar estas delicias en su local de 12 a 15hs y de 18 a 23:30hs, considerando restricciones de protocolo sanitario, y pidiendo delivery a través de Hookau o vía Instagram en @tio.charlie.sma, esta última en modalidad take away.

“Este emprendimiento es para nosotros la valentía de aprovechar una oportunidad en medio de una crisis, de una pandemia. Es meter la cara y abrir. Un objetivo que encaramos como compañeros. El sueño de cualquier cocinero, tener su propio lugar”, concluye este equipo que seguro ocupará un gran lugar en la gastronomía local.

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