La difícil tarea del Jardín 63 para mantener el vínculo pedagógico con sus alumnos

Para disminuir la circulación de las personas y hacerle frente a la segunda ola de Covid-19, tanto el gobierno nacional como provincial, decidió suspender las clases presenciales. En este contexto, los niños continúan manteniendo el vínculo pedagógico con sus docentes de manera virtual. El problema reside en que en muchas familias no cuentan con los dispositivos tecnológicos o la conexión a internet necesaria y es por eso, que cuando se tomó la determinación de volver a la virtualidad, se planteó mantener las escuelas abiertas con guardias mínimas para que los docentes pudieran generar material de apoyo.

La directora del Jardín 63, Natalia Marai, explicó a RSM que “lo que nos está sucediendo es que en este contexto donde vamos cuatro semanas de suspensión de las clases presenciales, comienzan a aparecer resoluciones con contenido un poco ambiguo”. En este sentido detalló que “en las primeras Resoluciones aparecía el término guardias mínimas donde el personal de la escuela tenía que seguir trabajando en horarios reducidos, con todos los protocolos, pero en la última se hace referencia a guardias pasivas. Es decir, antes todo el personal iba 3 horas y de esa manera podíamos sobrellevar lo que es la tarea del Jardín en Cordones, que tiene que ver con preservar la trayectoria escolar de los niños y niñas, en una zona donde no tenemos posibilidad de virtualidad”. 

Donde se encuentra el Jardín, solo un grupo reducido de familias cuenta con los medios para poder conectarse de forma remota con la institución. Sobre esto, la directora, especificó que “es un margen muy pequeño, aproximadamente de un 24%”, y añadió que “aunque haya dispositivos tecnológicos, muchas veces las familias no pueden seguir y generar este acompañamiento a los niños y a las niñas en lo que es la propuesta pedagógica”. 

Al pasar de guardias mínimas a pasivas el acompañamiento de los niños que no cuentan con las herramientas digitales se vio perjudicado. En relación con esto, Natalia Marai, contó que “con las primeras resoluciones íbamos a la escuela y resolvíamos por medio de preparación de materiales que mandamos a las casas a modo de refuerzo”, pero al modificarse “generó mucha confusión”. La principal diferencia es que en la guardia pasiva solo los docentes pueden concurrir, en horarios muy reducidos y solo para generar dispositivos que ayuden a la continuidad pedagógica. En el caso de los auxiliares de servicio no se los nombra por lo cual, “solo deben ir cuando se entregan los bolsones de alimentos, si sucede alguna cuestión de infraestructura o algo edilicio que tiene que ver con el mantenimiento”. 

En este nuevo encuadre, ATE está convocando a los auxiliares de servicio para decirles que no tienen que ir a las escuelas, salvo para cumplir con los requerimientos antes mencionados. “El problema, dijo la directora del Jardín 63, es que todas las semanas, por estas características que tiene Cordones del Chapelco, el equipo docente para trabajar la trayectoria, generar continuidad pedagógica desde el hogar en esta no presencialidad, tiene que enviar este material y, además, mandamos un refuerzo de refrigerio porque sabemos todo lo que está pasando respecto a la alimentación”. Asimismo, expresó que con este nuevo criterio “no hay posibilidad de que los auxiliares de servicio limpien la escuela y la desinfecten, por ende, está sucia y se nos está haciendo muy complicado poder entrar y resolver todo lo que tiene que ver con la entrega de este material». 

Para visibilizar la situación que están atravesando realizaron un video donde muestran lo que está ocurriendo actualmente en las escuelas. Sobre esto, desde la institución aclararon que “no queremos generar enfrentamientos con nuestros compañeros y compañeras, pero sí necesitamos explicar que en un trabajo con las trayectorias de manera seria, responsable, donde estamos mirando lo que sucede con las infancias y con este desgranamiento que se nos va de los grupos, que es abismal en Cordones, con la familia que no nos pueden seguir en este proyecto y donde sí o sí aceptar un producto material puede ayudar a ese acompañamiento, necesitamos que en las próximas Resoluciones sea más clara esta cuestión. Si la escuela va a permanecer abierta que sea con todo el equipo y no solamente una parte”. 

Por último, Natalia Marai, expuso que “el reclamo decide hacerse porque se sabe que el 2021 va a estar continuamente interrumpido en lo presencial, y en esas idas y vueltas se necesitan Resoluciones claras que permitan que se generen todas las condiciones para una escuela verdaderamente abierta”. 

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