Lo sucedido en la Eurocopa muestra lo importante que es saber realizar una correcta reanimación cardiopulmonar (RCP)
Mientras se disputaba la segunda jornada de la Eurocopa por el grupo D, en el mediodía de nuestra país, Dinamarca y Finlandia se enfrentaban en el Parken Stadion de Copenhague. Allí el futbolista Christian Eriksen se desplomó en pleno partido y perdió el conocimiento, lo que obligó a detener el partido y darle ingreso a los médicos para reanimarlo.

Los primeros cuatro minutos fueron clave, ya que los médicos rápidamente le realizaron una correcta reanimación cardiopulmonar (RCP) que le terminó salvando la vida al jugador danés. El propio árbitro inglés Anthony Taylor, quien dio la orden de que ingresen rápidamente los médicos para asistirlo y éstos comenzaron directamente con los masajes cardiopulmonares, lo que dio cuenta de la gravedad del caso.
El mediocampista ofensivo de 29 años, quien milita en el Inter de Milán y en la última campaña fue campeón de la Serie A con Antonio Conte, afortunadamente recobró el pulso cardíaco y fue retirado del campo de juego con respiración asistida, en camilla y cubierto con mantas blancas para que no se vean las escenas que conmocionaron al mundo.
Al ver lo preocupante que era la situación, la familia de Christian Eriksen invadió el campo de juego. Simon Kjaer y Kasper Schmeichel, compañeros del ex mediocampista del Tottenham, abrazaron a Sabrina Kvist Jensen, la esposa de Eriksen, que ingresó al césped entre lágrimas. Inmediatamente después, Finlandia se marchó a los vestuarios y los hinchas daneses aplaudieron la decisión.
Tiempo después de la cancelación, desde la Federación Danesa de Fútbol (DBU) llevaron tranquilidad sobre el estado de salud de la figura danesa: “Eriksen está despierto y su estado permanece estable. Permanece hospitalizado en Rigshospitalet para que le realicen más exámenes.”

Al ocurrir una parada cardíaca y respiratoria en una persona, los primeros seis minutos son cruciales para lograr revertir dicho evento, incluso quedar sin secuelas o consecuencias. Está en nuestras manos la oportunidad de elegir y salvar una vida, por cada minuto de retraso se pierde un 10 % de posibilidad de reanimación. Es una técnica que permite mantener la oxigenación de los principales órganos, con compresiones torácicas, en situaciones donde la persona no tenga pulso, no respire, o haya tenido un evento súbito de pérdida de conciencia, donde haya cesado la respiración y la circulación.
Esta técnica no solamente debe ser practicada por profesionales de la salud, sino que la población debe conocerla. La mayoría de los eventos o muertes súbitas ocurren en el hogar, en el trabajo o en la calle, sitios públicos, por lo que el Estado, el Ministerio de Educación, pudiera implementar talleres para aprender el abordaje de dicha eventualidad. Existen países en Europa donde los niños, mayores de 12 años con un peso adecuado, pueden aprender la reanimación y brindar asistencia.
Personas como entrenadores de gimnasios, maratones, trabajadores en espacios públicos o donde se realizan conciertos, en fin, diríamos toda la población debería estar apta para lograr asistir una muerte súbita o parada cardiorrespiratoria.
Antes la reanimación consistía en dar respiración boca a boca, pero actualmente se centra en las compresiones torácicas, de esta manera, la técnica se vuelve sencilla sin interrumpir el riego sanguíneo.
De suma importancia es difundir la técnica de reanimación cardiopulmonar (RCP). Es una maniobra que permitiría salvar una vida ante un paro cardiorrespiratorio en los primeros minutos.
En nuestro país existen empresas o personas calificadas para entrenar en la reanimación cardiopulmonar, todo ciudadano debe tener el compromiso de aprender a salvar una vida.
Importante es hacer la aclaración, que mientras se brinda la asistencia de reanimación, otra persona debe llamar al sistema de emergencias.



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