El Centro de Salud El Arenal fomenta el vínculo con el barrio y los vecinos

Los Centros de Salud de la ciudad muchas veces hacen más que atención primaria de pacientes. Por lo general son un punto de apoyo para los vecinos que viven cerca y necesitan espacios donde compartir sus inquietudes, expresarse y sentirse acompañados. En el caso del Centro de Salud El Arenal, el equipo de profesionales trabaja constantemente para generar nuevos lugares de encuentro. 

Es por eso, que además de encontrar los servicios habituales, crean propuestas que inviten a la comunidad a llevar una vida sana, en contacto con la naturaleza. Caminatas, taller de huerta comunitaria, abonera o el espacio de salud sexual integral son espacios abiertos a toda la comunidad, aunque en la mayoría de los casos son mujeres las que asisten. Según explicaron, desde la salita, esto se debe a que “el cuidado de la salud siempre ha sido un rol asignado al género femenino”. 

Con relación a la importancia que tienen estas propuestas, manifestaron: “En este momento donde la pandemia por covid está siendo un poco más liviana y se pueden retomar actividades, desde la salita, estamos tratando de poner mucho esfuerzo en el trabajo comunitario, territorial. Saliendo un poco del centro de salud y tratando de que las paredes no sean un límite, entre el centro de salud y el barrio”. 

Por ese motivo, es que las actividades no se realizan solamente en el Centro de Salud. Se organizan y se llevan adelante de manera colectiva y en conjunto con otras instituciones. “Son propuestas que se han hecho en articulación y funcionan en otros espacios del barrio, como es la juegoteca, que se desarrolla en el CDI Pichi Rayen”, explicaron. 

A pesar de la multiplicidad de propuestas, uno de los puntos donde hicieron especial hincapié es en que, si bien las actividades están pensadas para toda la comunidad, son más las mujeres que se acercan y participan. En este sentido, expresaron: “Todas estas actividades son planificadas desde una lógica de atención primaria de la salud, con una mirada integral y territorial. Son pensadas y llevadas adelante de manera interdisciplinaria e intersectorial. Son abiertas a toda la población, pero participan mayormente mujeres debido a que aún persiste el rol asignado a la mujer de cuidado de la casa, la familia y los enfermos”. 

Frente a esta realidad y entendiendo que en muchos casos se encuentran en condiciones desiguales y que por eso necesitan un espacio en el cual poder expresarse crearon el “Taller de escritura libre para mujeres”. “La violencia de género es una problemática prevalente, entonces nos pareció una buena forma abordarlo utilizando como herramienta la escritura, pero al mismo tiempo propiciando un espacio de encuentro, de escucha en el cual puedan compartir y canalizar problemática que atravesamos todas las mujeres”, afirmaron los profesionales. 

Por último, aclararon que esta propuesta no se trata solo de la violencia de género, sino que “tanto la trabajadora social, como el resto del equipo de salud y especialistas ve que muchas mujeres del barrio no tienen un espacio donde hacer algo recreativo y de algún modo queríamos crear un espacio que las encuentre, las juntes y sea para ellas”. 

Deja un comentario