Aún continúan los arreglos en el gimnasio de la Escuela 89 y se postergan las actividades

La situación edilicia de las instituciones educativas de San Martín de los Andes no es nueva y desde el regreso a la presencialidad muchísimos establecimientos tuvieron que suspender o posponer las actividades. El Centro de Educación Física (CEF) N° 9 no escapa a esta realidad debido a que las demoras en los arreglos que se están realizando en el gimnasio de la Escuela 89 no le permite desarrollar las actividades de la escuelita de básquet con normalidad. Además ese espacio es utilizado para desarrollar los recreos en la escuela, y su demora no permite volver a la presencialidad completa en el turno tarde.

Murciélagos, roedores, palomas y sus excrementos son una parte del problema, la otra el bajo presupuesto para el mantenimiento. Andrea Lucero, directora del CEF N° 9, le contó a RSM cuál es la situación actual. En este sentido explicó: “Es una demanda histórica a la que se le quiso dar solución fumigando y lo cierto es que nunca funcionó. Por eso la solución fue una gran obra” y agregó: “Ahora estamos en la recta final, trabajando junto a mantenimiento escolar de San Martín de los Andes para volver a montar el gimnasio”. 

El camino fue largo y sinuoso: “Siempre estaba la idea de que había que hacer una obra grande porque generalmente se construyen los gimnasios y luego no se hace nada más”. Hace 15 años que el CEF utiliza el gimnasio de la escuela 89 para la escuelita de básquet, “pero cada dos por tres había que cortar las actividades por la falta de salubridad y saneamiento”, enfatizó.  

En el 2019 se resolvió hacer la obra, que entre otras cuestiones implicó sacar el revestimiento de madera, ya que con cada pelotazo “caía la caca de murciélago por detrás”, dijo la directora. Tras varias idas y vueltas entre las autoridades se concretó el llamado a licitación, el cual lo gano una empresa constructora llamada Omega. Cabe aclarar que hace 26 años que el CEF N°9 no cuenta con edificio propio y es por eso que utilizan los gimnasios de otras instituciones. “Como somos parte del Consejo Provincial de Educación (CPE) tenemos prioridad de uso”, explicó Andrea Lucero. 

Cuando se decidió cerrar el gimnasio, porque en las condiciones que estaba no se podía seguir, fue impactante para la comunidad. “Cuando se toman estas decisiones hay que pensar en toda la comunidad educativa que lo rodea, toda esa barriada, más todas esas personas que se acercan desde otros lugares para participar», manifestó la directora del CEF. Es por eso, que cerrarlo implicó tener que “realizar nuestras propuestas de escuelita de básquet en la galería de la escuela 89”.  

Algo que resaltó Andrea Lucero fue que “Las autoridades de la escuela 89, siempre tuvieron una muy buena predisposición” y es por ese motivo que pudieron continuar realizando la actividad en la galería del establecimiento. Aunque no era el lugar más apto, les permitió continuar con la actividad que era lo más importante para ellos y la comunidad. 

Si bien ya había una empresa a cargo de la obra, el proceso no fue nada sencillo, ya que con la llegada de la pandemia quedó todo frenado. “Al no poder regresar a la presencialidad, todo lo relacionado con infraestructura no se movió durante el año 2020 por lo cual se vino más abajo de lo que ya estaba”, aseguró Andrea Lucero. 

Cuando se pudo comenzar con los trabajos, Omega contrató a una empresa más cercana a la ciudad para que realice la obra. Con respecto a este punto, la directora del CEF contó: “En una primera instancia toda la cuestión del desmantelamiento se hizo. La idea era sacar la madera y cambiarla por revoque para que no exista una nueva posibilidad de que entren roedores, palomas y murciélagos”, y agregó: “comenzó la obra y todos estábamos muy felices porque veíamos que empezaba a concretarse esto que parecía irrealizable”. 

Pero la alegría duró poco debido a que por cuestiones monetarias la constructora contratada por Omega dejó de hacer el trabajo. Con la llegada del 2021, una nueva empresa se hizo cargo y “el vicedirector del CEF, se encargó de coordinar los encuentros con los representantes de Omega, de Seguridad e Higiene y el resto de los involucrados”, explicó Lucero y enfatizó: “Por fin la nueva empresa termina con todo lo que le corresponde”. 

Ahora están en la recta final, mantienen un diálogo fluido con Daniel Opel, encargado de Mantenimiento Escolar en la ciudad. “Hay que volver a montar ese gimnasio, con los reflectores como corresponde, tenemos que ver cómo quedaron los aros de básquet, los tableros de acrílico”, detalló la directora del CEF y afirmó: “cuidamos mucho lo que tenemos porque nos costó mucho tenerlo, no recibimos dinero del CPE para la compra de material e insumos. Siempre todo es gracias a organizaciones y las familias”. 

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