Asociación Nuestros Amigos: El rol de la familia en la recuperación del alcohólico
Durante las últimas semanas, con la visita al estudio de RSM Radio, los miembros de la Asociación Nuestros Amigos, fueron planteando las diferentes aristas de la problemática que presentan las personas que acuden al Hogar que construyeron, en el cual les brindan abrigo, comida y compañía. En el último encuentro, Isolina Ranquileo, quién durante 36 años ejerció como agente sanitaria en el hospital Carrillo, profundizó sobre la realidad del alcoholismo y cómo afecta a las personas y sus familias.

Si bien, Isolina no forma parte de Nuestros Amigos, sí trabajó muchos años con quien hoy es el presidente de la Asociación, Wille Arrua. Isolina coincidió con los relatos anteriores en que el alcohólico encuentra en la bebida un escape y en que el alcoholismo es una adicción, una enfermedad que hay que acompañar: “A muchas familias les da vergüenza, pero tienen que entender que es una enfermedad”.
Por su parte, Isolina aportó una mirada diferente enfocada en lo sanitario, pero también en la propia experiencia. A ella le tocó acompañar a su exmarido, que actualmente está recuperado. En este sentido enfatizó: “No es fácil, la verdad que es un recorrido complicado, pero es sumamente importante que la familia acompañe a ese ser querido que está atravesando una situación tan difícil para que se pueda recuperar”.
La ex agente sanitaria, aseguró que el alcoholismo no es una adicción de “pobres” como muchos dicen o creen y ejemplificó: “El alcoholismo es como los piojos, no distingue entre clases sociales”. Es decir, que no importa si una persona tiene mayor o menor ingreso económico, puede enfermarse igual y precisar ayuda de la misma forma.
Incluso, algunos estudios realizados durante la pandemia mostraron que, casi uno de cada cuatro adultos (un 23 por ciento) declaró haber bebido más alcohol para hacer frente a su estrés durante la cuarentena por coronavirus. Las cifras aumentaron aún más (un 52%) en el caso de los padres de niños de escuela primaria de entre cinco y siete años. Esto presupone que muchas personas estuvieron en riesgo de caer en un abuso en el consumo de alcohol y que posiblemente gracias a estar rodeados de su familia no ocurrió.
Por otra parte, Isolina manifestó: “El trabajo debe hacerse puerta por puerta, hablando con las familias, ofreciendo contención y acompañamiento” y agregó: “Estoy muy agradecida con la gente de San Martín de los Andes por haberme abierto las puertas de sus hogares”. Asimismo, sumó: “Hay mucha gente que encuentro en la religión consuelo y contención, por lo general, no importa que religión sea, son comunidades que forman redes que contienen y acompañan y las personas con esta adicción lo necesitan”.
Ahora, ¿Qué es el alcoholismo?
Las adicciones a sustancias tóxicas son enfermedades crónicas que afectan al cerebro y a la conducta, caracterizadas por la dependencia a una o varias drogas nocivas para el organismo, en este caso al alcohol. Existen dos tipos de alcoholismo:
Tipo I: se da en adultos y se caracteriza por tener etapas con grandes ingestas puntuales con intervalos de abstemia, pero estos intervalos son cada vez más pequeños, y pueden comportar una gran dependencia y el desarrollo de enfermedad hepáticas.
Tipo II: se da en adolescentes y está relacionado muchas veces son un historial violento. El aumento del consumo de alcohol no es progresivo.
¿Qué síntomas presenta el alcoholismo?
Los síntomas de la adicción al alcohol son la ansiedad por consumirlo, pérdida del control, incapacidad para parar de beber, dependencia física, que provoca el síndrome de abstinencia (sudoraciones, fiebre, temblores) cuando se deja de tomarlo, y la tolerancia (necesidad de beber cada vez mayores cantidades de alcohol).
Además, el consumo excesivo de esta droga conlleva graves problemas de salud, tanto mentales (depresión, psicosis) como físicos (daños en hígado, cerebro), e incluso la muerte.
¿Cuáles son las causas del alcoholismo?
Actualmente no existe una causa común, sino que existen varios factores importantes en el desarrollo de esta enfermedad. Por ejemplo, una persona con un padre o una madre alcohólico tiene más probabilidad de adquirirlo.
Otra causa está relacionada con factores psicológicos, es decir, conflicto en relaciones interpersonales, necesidad de aliviar la ansiedad, depresión, aceptación social del consumo de alcohol o baja autoestima.
¿Se puede prevenir el alcoholismo?
La prevención de esta enfermedad debe empezar desde la adolescencia, evitando que el adolescente beba alcohol antes de los 18 años. Para ello, es importante la actitud de la familia, no solo prohibiéndoles, sino también no consumir alcohol con frecuencia delante de ellos ni hablar de cuánto bebían de jóvenes, ya que así el joven puede ver el consumo de alcohol como algo normal y deseable cuando se está con amigos.
También es importante informar al adolescente de las consecuencias que tiene el alcohol y mejorar sus habilidades sociales y su autoestima.
¿En qué consiste el tratamiento del alcoholismo?
Dado que el alcoholismo tiene varias causas, el tratamiento debe realizarse desde un enfoque multidisciplinar. El primer paso es que el paciente reconozca la adicción. Para tratar el síndrome de abstinencia, puede ser necesario el ingreso hospitalario. Esta fase se llama desintoxicación, y la última fase es la deshabilitación, que tiene como objetivo que el paciente no beba nunca más.
El tratamiento es multidisciplinar, que incluye terapia psicológica, como terapia de grupo o individual, psicoterapia familiar o de pareja, prevención de recaídas, administración de fármacos, grupos de autoayuda, servicios sociales, atención especializada, entre otros.




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