Quila Quila, uno de los paseos preferidos de quienes visitan San Martín de los Andes

Los días de calor aumentan las ganas de salir, pasear por la ciudad y disfrutar del verde que nos ofrece San Martín de los Andes. Una opción diferente y que muchos turistas hacen en esta época del año es el paseo lacustre hasta Quila Quina una villa residencial ubicada a tan solo 18 kilómetros de la ciudad, sobre la margen sur del lago Lácar. Este paseo se puede hacer también en automóvil. 

Quila Quina
Foto: RSM

El recorrido total en lancha, desde San Martín de los Andes, es de unos 30 minutos. Una vez que la embarcación sale del muelle se puede tomar aire en la popa, sacar fotos y disfrutar del paisaje. Es posible que durante el trayecto se puedan observar gaviotas, que, acostumbradas a los visitantes, acompañan la embarcación en busca de alimento. Aunque se recomienda no alimentarlas, para que puedan valerse por ellas mismas, el espectáculo que brindan es digno de ver. 

Una vez en la villa las opciones son muchas. Se pueden realizar actividades náuticas como kayak o kitesurf, caminatas, también hay un camping organizado con restaurante, un camping agreste, área recreativa diurna, y para los que quieran comer rico en el muelle encontraran la confitería y servicios sanitarios. 

Una linda caminata, de baja exigencia y que se puede hacer en familia es el sendero de Huella Andina que lleva hasta la cascada del Arroyo Grande. Justo en la entrada del recorrido, a pocos metros del muelle, se encuentra la capilla de Quila Quina “San Juan Bautista”, otro clásico del lugar que cuenta parte de su historia. 

Durante el recorrido el sonido del viento y la tranquilidad se mezclan a lo largo de todo el camino con el rumoroso río cristalino que corre al costado, es uno de esos sonidos que masajean la conciencia. 

El primero alto será el altar dedicado a la Virgen donde miles de creyentes cada año, llegan para dejar su ofrenda. Se despliegan frente a la imagen velas ya consumidas, cartas, rosarios, estampitas y hasta dinero. Todos los diciembres cientos de feligreses realizan una peregrinación hasta este lugar. 

Apenas cruzando el puente que pasa sobre el Arroyo, se encuentra la Gruta del Agua Mineral, que es una pequeña cavidad por donde se escurre el agua y que se unen al arroyo. Siguiendo por el mismo sendero unos pocos minutos más se llega hasta una casa de la comunidad mapuche que son los encargados del lugar. 

Alejandro es el encargado del cobro de acceso y de abrir y cerrar el camino de 300 metros que lleva hasta la cascada. «En 1994 se recuperaron estas tierras, fue en la época de Menem, pero nosotros estamos desde mucho antes», contó y explicó «esto que cobramos es un seguro, si le pasa algo con esto usted tiene un seguro que lo protege». 

Finalmente, atravesando la tranquera se comienza a escuchar cada vez con más intensidad el ruido del agua que golpea al caer. Se trata de un salto de agua en medio del bosque que parece como de cuento. Llegando al final del recorrido hay una abertura por la que se puede acceder a la cascada y disfrutar del hermoso espectáculo que brinda. 

Por supuesto, al regreso de la caminata, una merienda en la playa y disfrutar del agua es la mejor manera de terminar la tarde. Se puede disfrutar de la zona del muelle, aunque si todavía quedan ganas de caminar un rato más pueden llegar hasta “La Puntilla” la playa emblemática de Quila Quina y disfrutar de un hermoso atardecer. 

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