Paihuen y Raíces Comida Peruana te invitan a viajar sin moverte de San Martín de los Andes
Ya sea que estés de paseo por San Martín de los Andes o que vivas aquí los 365 días del año, no te vas a querer perder este festival de sabores que te invitan a viajar sin moverte de la ciudad. El encargado de hacerlo memorable es el joven y prometedor chef, Joao Báez, de tan solo 22 años quién llegó desde la ciudad de Trujillo en Perú, para conquistar paladares.

A los 14 años Joao dio sus primeros pasos en la gastronomía y encontró su pasión. En mayo del 2019, abrió sus puertas Raíces Comida Peruana en San Martín de los Andes y comenzó un viaje de ascenso que ni la pandemia pudo detener, hasta posicionarse como una de las opciones preferidas de los jóvenes para compartir con amigos.
Además de vender en modalidad take away, Raíces Comida Peruana, tiene una opción muy interesante y novedosa en la que van a la casa de los clientes a cocinar. Sobre esta modalidad llamada “private cook” Joao explicó: “Vamos a cocinar a las casas, para las familias y amigos, queremos que vivan la experiencia completa de lo que es la cocina peruana criolla”.
Este verano, se decidieron a duplicar la apuesta y no se equivocaron al llevar su magia al salón Caleuche de Paihuen, en el que cada lunes se disfruta de una noche inolvidable. La música, las luces y un paisaje incomparable le dan marco a un menú especial, pensado por el chef para sorprender y agasajar a los comensales que se acercan para compartir este viaje hasta la tierra que lo vio nacer. Pero Joao no está solo, en la cocina lo acompaña Ezequiel quién cuenta con una vasta experiencia y al que lo describe como “una máquina”.




“Llegamos a Caleuche gracias a un amigo que nos contactó con los dueños de Paihuen, nosotros nos encargamos de darles a probar nuestra comida que por suerte les encantó y allí surgió la idea de hacer cada lunes, de enero y febrero, una noche de comida peruana”, contó Joao y confesó: “Por suerte venimos muy bien con muchas reservas desde días anteriores”.
Uno de los principales desafíos que tienen a la hora de pensar y crear cada plato son los elementos que lo componen debido a que no se consiguen en cualquier lugar. “El tema con los insumos y la materia prima, es que es muy complicado poder traerla porque la gran mayoría de nuestros productos son frescos”, detalló Joao y aseguró: “Casi todo nos llega desde Buenos Aires y requiere de una gran logística para que sean frescos”.


El menú contempla una variedad de gustos y sabores que hacen difícil la elección y que va a depender de si los comensales quieren compartir, o no. Las empanadas de lomo salteado se deshacen en la boca y su masa casera es liviana y suave. La entrada da inicio a este viaje en el que van a descubrir un mundo de sabores mientras el atardecer cae detrás del Lácar y crea el clima ideal para el plato principal. Que puede ser el tradicional ceviche o el picante de mariscos, una opción muy romántica para comer de a dos, acompañado de una copa de vino.
Respecto a los preferidos del público, Joao dijo: “Los platos que la gente más busca son el ceviche, las papas a la huancaína y el picante marisco que no es picante”, manifestó Joao y enfatizó: “Pero el ceviche, el ceviche es el clásico peruano con su maíz tostado que lo hacemos en el momento. Todo eso es peruano, cada uno de los ingredientes, también papa amarilla que usamos en la huancaína, es una papa nativa peruana o sea que trabajamos todo basándose en lo que es producto peruano”.



El postre no se queda atrás, un exquisito tres leches húmedo y con el dulce justo que se desarma en la boca y que no vas a querer compartir. Por supuesto la selección de vinos es impecable y la atención inmejorable, todo esto en un marco natural privilegiado en el que se puede disfrutar de la vista del lago Lácar en todo su esplendor.
Las reservas se pueden hacer al (02972) 428155




Vergüenza debería darle a los de Paihuen/Caleuche, fui la semana pasada a tomar algo a la tarde y como no estaba parando en el complejo no me dejaron ingresar a Paihuen. Durante el año si podemos ir, pero ahora como todo esta explotado no tenemos lugar los que vivimos en San Martín. NUNCA MAS.