Las escuelas rurales continúan luchando para regresar a sus establecimientos, pero las obras no avanzan
Durante el acto por el aniversario de San Martín de los Andes, representantes de las escuelas rurales le entregaron un petitorio al gobernador Omar Gutiérrez, manifestando su preocupación por la situación edilicia de las instituciones que derivó en la reubicación de las mismas. En ese momento el Gobierno provincial se comprometió a realizar las obras necesarias para que los alumnos pudieran comenzar las clases lo antes posible y establecieron un plazo de 1 mes (como máximo) que se cumplió el viernes 4 de marzo.

Como tres de las cuatro escuelas rurales que precisan de obras están ubicadas dentro del Parque Nacional Lanín, las autoridades debían presentar los papeles correspondientes para el inicio de obra, algo que no ocurrió y que terminó frenando los trabajos. Es por eso que cumplido el plazo las instituciones volvieron a evidenciar la desidia que viven los alumnos al no tener un lugar para poder cursas el ciclo lectivo 2022. Cabe recordar, que la fecha de inicio para estas escuelas era el 1 de febrero.
El secretario general de Aten por San Martín de los Andes, en diálogo con RSM explicó la situación actual y de qué manera se está trabajando para que se concluyan las obras: “Hicimos una nota y la presentamos para vocalía porque había un compromiso por parte del director de ruralidad, Fabio Luna, de que en un mes las escuelas arrancaban y esto se lo dijo a las familias directamente, el día del acto del aniversario del pueblo”.
Ya pasó más de un mes desde la promesa de Luna y, todavía, las escuelas de Lago Hermoso y Payla Menuko, no terminaron de reubicarse, motivo por el cual, hasta el momento, no están teniendo clases. Frente a esta situación, la comunidad educativa, retomó los reclamos buscando visibilizar la situación.
Por su parte, Lavandeyra, aseguró: “Por más que se estén mudando y acomodando, al día de hoy, no están teniendo clases” y enfatizó: “En eso quiero ser tajante, porque no importa si mañana se muda y arrancan el lunes, hoy no están asistiendo a la escuela”.
Respecto a cómo se van a reubicar las instituciones, hasta el momento, lo que se informó fue que “Payla Menuko se va al espacio cedido por el ejército y que el lugar que deja es donde iría la escuela de Lago Hermoso. Como Payla Menuko todavía no se mudó Lago Hermoso tampoco tampoco pudo hacerlo”.

Con relación a la demora en las obras, el secretario general de Aten dijo que “las tres que están en el Parque Nacional Lanín, que son: Lago Hermoso, Payla Menuko y Pil Pil, están frenadas porque Obras Públicas no hizo el trámite como corresponde, no llevo a la Intendencia la propuesta, por lo tanto, no está visado y entonces el Parque frenó las obras”.
Esto generó que los plazos se extiendan, pero no solo en los establecimientos que están dentro del área protegida, también en la escuela de Lolog, aunque en este caso no está en marcha “porque tenía que ir mantenimiento escolar a hacer algunos pequeños arreglos, cambiar algunas cosas y no fue. Tampoco se presentó la empresa que debería ya haber empezado con la obra”, manifestó el referente docente.
Ahora, padres, alumnos y maestros no saben cuándo se retomarán los trabajos porque falta el visado de Parque Nacional Lanín y que para eso deben presentar un informe de impacto ambiental. Matías Lavandeyra, aseguró: “No es algo que se resuelva de un día para el otro y lo peor es que provincia hizo el expediente para la licitación, pero presentó ni un papel. Recién cuando Parques frena todo se sentaron a hablar y todo esto lo tendrían que haber hecho en la previa, cuando hicieron el proyecto”.

Si bien se está avanzando lo administrativo para que se retomen las obras, el plazo de un mes ya se cumplió y dos de las cuatro escuelas rurales de San Martín de los andes, no están teniendo clases. Finalmente, Lavandeyra dijo: “Tengo entendido que se fue avanzando en la presentación de algunos papeles y lo que le estaría faltando, es el informe de impacto ambiental que lo tiene que hacer la provincia”.



La Instrucción debería ser prioridad en cualquier país. Porque los niños y jóvenes son nuestro futuro. Ese futuro tiene que ser realidad y no palabras. Cuando se trata de escuelas rurales, con mas razón, las escuelas tiene que ser de primera. Tanto el edificio como la excelencia educativa. En las zonas rurales es admirable el trabajo que realizan los educadores, con mas razón la edilicia tiene que estar de diez, porque cuando reciben a sus alumnos de zonas lejanas, el esfuerzo que realizan para llegar, tienen que tener un ambiente de primera. Cuando los funcionarios viajan por el mundo , se maravillan de los adelantos de esos países, pero parecen que no los aplican. Muchos discursos y conferencias, pero después del dicho al hecho hay mucho trecho.