Nativos digitales experimentan la abstinencia de la desconexión en un proyecto escolar junto a Clara Oyuela

Los alumnos del curso de media 4to B de la Escuela del Sol, estudiantes de la materia  Psicología, se enfrentaron a un gran desafío, propuesto por su docente, Clara Oyuela. Durante cuatro días experimentaron una desconexión total de Redes Sociales, tomando como base la experiencia de la profesora, autora del libro “Crónicas de una abstinencia”. Al finalizar el desafío escribieron fuertes e ingeniosas reflexiones, que quisieron compartir con la comunidad en esta nota.

Algunos optaron por apagar su celular y guardarlo en un cajón. En otros casos, por cuestiones de seguridad cotidiana, mantuvieron los teléfonos como medio de comunicación pero desinstalaron todas las aplicaciones de redes sociales. Durante esos días solo se comunicaron por e-mail o  mensaje de texto. El desafío tuvo como objetivo investigar y observar lo que provoca la dependencia a las Redes Sociales y al celular. Tomar distancia por unos días y estar atentos a los signos emocionales y físicos que aparecen, observar a la sociedad desde afuera.

Durante estos cuatro días, los estudiantes registraron por medio de relatos escritos todo lo que les fue pasando. Saltaron de la teoría al cuerpo. Los resultados de sus escritos fueron muy interesantes y movieron muchas preguntas para seguir analizando el uso que le damos al celular y a las redes sociales. Cabe destacar que todos ellos pertenecen a una generación de Nativos Digitales, que crecieron en contacto con dispositivos electrónicos y medios de comunicación instantánea.

A continuación, reproducimos algunas frases que resultaron de esta experiencia, escritas y seleccionadas por el grupo de alumnos: 

-«Estuve mucho más presente»

-«Después de este desafío no quería volver a prender el celular»

-«Lo mucho que conecto con la gente y lo poco que conecto conmigo misma…»

«¿De cuánta introspección me estoy perdiendo por estar perdida en estímulos continuos?»

-«Enfrentarnos a una abstinencia viene de la mano de la adicción, de la cual no se habla…»

«Empecé a sentir algo que en mi vida había sentido. Más fuerte que la ansiedad…era algo que sentía con mucha fuerza. Sabía que el amor era fuerte pero esta emoción, esta sensación de transpiración, de querer comerme las uñas, nunca la había sentido»

-«Todos estábamos muy ansiosos, con ganas de que este sufrimiento termine»

-«Estás más insertada en la comunicación de la familia», me dijo papá.

-«No tengo el control. El celular lo tiene de mi»

-«Uso el celular 50 horas por semana. 7 horas por días»

-«Sin whatssapp uno queda aislado»

-«Presto más atención a los pequeños detalles, me siento más concentrada»

-«Es muy difícil cambiar los hábitos de un día para el otro»

-«¡El viento tiene sonido! ¡No lo había notado!»

-«El reto me hace sentir muy aburrido»

-«Muchas veces usamos el celular como escudo»

-«Somos sólo dos: Mis pensamientos y Yo»

-«Me levanté con la sensación de tener más energía»

-«Hago las tareas más rápido que antes»

-«Esto es TODO voluntad»

-«Noté impulsos físicos nuevos: mover la pierna de forma incontrolable»

-«Volvimos a jugar a las cartas en los recreos, todo se disfrutaba de otra forma, por más sencillo que fuera»

-«Me sentí más apartada»

-«La mejor forma de pensar es en soledad»

-«Comienzo a tener una crisis existencial»

-«Parece que les sacaron un pulmón»

-«Cada uno puede aislarse de una forma diferente, en su propia mente, durmiendo, llenándose de cosas para hacer»

-«No necesariamente es el celular lo que me abstrae. Tranquilamente lo reemplaza un libro y eso es 100 veces mejor»

-«Unas compañeras, estos días, estuvieron con una filmadora y eso fue un viaje en el tiempo»

-«Volví a muchos recuerdos, a la casa donde nací»

-«Uso el celular como si el celular me tirara algún tipo de llave maestra»

-«¿Y ahora qué hago? ¿Cómo priorizo lo que quiero hacer? Mi problema es no saber elegir»

-«Estuve tan aburrida que me puse a picar cebollas. Cortar, pelar, picar, guardar los pedacitos entre algunas lágrimas mías»

-A partir de esto entiendo que es tan reconfortante quedarse nadando dentro de la victimización y de no tomar acción sobre asuntos propios»

«Vivo lavándome las manos, no me siento a pensar y a decidir»

-«Cuando volví a las redes, después de ese cuarto día, esperaba encontrarme con algo más, con algún tipo de estímulo. No había nada que me llamara la atención»

-«Se me paraba el corazón al no sentir el peso en el bolsillo del pantalón»

-«Todo era silencio…»

-«Sin querer abrí Whatsapp…¿y cómo abrís una aplicación sin querer?»

Hace algunos años, cuando aún no conocíamos sobre aislamientos y encierros, la psicóloga y escritora sanmartinense Clara Oyuela decidió ponerle el cuerpo a un experimento de desconexión tecnológica y registrarlo en columnas semanales que se publicaron durante el 2019 en este medio. En este último tiempo, el resultado tomó forma de libro y ya se encuentra disponible en la ciudad. A fines de Mayo, Clara viajará a Bilbao, España, para presentar el libro y esta experiencia escolar en el encuentro The Wellbeing Summit 2022, un evento con promotores de cambios sociales desde muchas disciplinas y lugares del mundo. 

Fotos: cortesía – Dibujos de los alumnos.

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