Lo que vemos y lo que queremos mirar: la voz de la madre de la víctima a una semana del abuso en el CPEM 28

No es la primera vez que nuestra ciudad se ve conmocionada por el abuso de una menor, pero resulta alarmante que en estos días haya sucedido dentro de una escuela. Mientras que estos casos se hacen más visibles a nuestro alrededor, más compromiso para erradicarlos se busca en la sociedad. Frente a los micrófonos de RSM Radio, Gisela, la madre de la alumna, víctima de un abusador en el CPEM 28, contó cómo vivieron la semana buscando que estos actos violentos no vuelvan a pasar.

Foto: RSM

Entrevistada en Más Vale Tarde, reflexionó sobre la manera en que enfrentamos este abuso que nos conmueve como comunidad. Después de relatar lo sucedido el viernes 3 de junio dentro del predio de la institución educativa, Gisela destacó, cómo las acciones posteriores pusieron en evidencia la falta de cuidado que vivían los estudiantes desde hacía muchos años en las escuelas de la ciudad.

“Después de la marcha reclamando seguridad, cruzamos por el predio del 28 y ya estaban todos los municipales cortando árboles. En un abrir y cerrar de ojos, dejaron todo limpio. No quedó una rama larga. Ahora hay cámaras y se están haciendo las cosas. Vimos las luces de la policía y antes ni se acercaban”. Así describe un antes y un después, y utiliza la palabra “magia” para evidenciar la velocidad con la que se accionó.

Trabajos en el CPEM 28 (Fotos: Leo Casanova – RSM)

Ella no menciona lo que ya es sabido por todos: los años de reclamo por mayor seguridad, con un cerco perimetral siempre abierto y alumnos recorriendo la oscuridad de un arbolado adyacente. “Como sabíamos de los robos que había en la escuela, les enseñé a mis hijas a defenderse para que sepan cómo reaccionar”, agrega. 

La asamblea que se realizó el lunes pasado en las instalaciones de la escuela generó una verdadera conmoción. “No nos están mirando” fue el mensaje en común que plantearon los alumnos a todos los adultos responsables. Gisela también reflexionó sobre esa situación: “Cuando escuchamos la voz de los chicos, todos nos quedamos duros. Decían que podían salir a comprar al kiosco, cruzar la ruta, volver y que nadie se daba cuenta, ninguno les preguntaba nada. Entra gente de afuera a pasearse y a nadie le llama la atención”.

Asamblea del lunes 13 de junio en el CPEM 28 (Fotos: Federico Soto – RSM)

En ese ámbito, los padres buscaron hacer un reclamo concreto dirigido, no sólo a las autoridades escolares, sino además a todos los funcionarios que estuvieron presentes, y también a los que no. “Nosotros no quisimos hablar en la asamblea para resguardar a mi nena”, remarcó Gisela, “pero pensamos lo mismo: más hechos y menos palabras”.

En la entrevista, Gisela dejó en claro lo que, lamentablemente, todos podemos suponer: “Mi hija está haciendo terapia dos veces por semana con una psicóloga del hospital que la está tratando. Estamos intentando ver cómo vamos a volver a la escuela”.

De manera simultánea, el domingo pasado, y después de ser detenido por personal policial, se realizó al acusado la formulación de cargos por abuso simple y robo. Mientras que la fiscalía pidió la prisión preventiva por tres meses, el juez le dictó dos. Y aunque la defensa solicitó la revisión de esta medida, un tribunal no la avaló. El juicio se va a iniciar el 5 de agosto, fecha en la que se está convocando a una marcha.

Gisela finaliza la entrevista expresando un deseo: “Quiero que se haga justicia, confiando siempre en Dios, que es el juez justo. También hace falta más compromiso para cuidar a nuestros hijos manteniendo todo lo que se está haciendo sin que mengüe. Tiene que seguir la seguridad para ellos”.

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