Salud Mental: una ley con más de 10 años y muchas dificultades de implementación

El 30 de agosto, a las 19 horas, se llevará a cabo la proyección del documental: “Desmontar la máquina” en el Centro Cultural Cotesma. El mismo invita a repensar las prácticas de la Salud Mental y es por eso, que desde el área de psicosocial del Hospital Carrillo manifestaron: “Es un documental que visibiliza las consignas pendientes a más de 10 años de la sanción de la Ley Nacional de Salud Mental y al mismo tiempo pone en valor sus conquistas».

Imagen: La tinta

En diálogo con RSM, Trabajadores del Servicio de Salud Mental y Trabajo Social de Hospital Ramón Carrillo, explicaron: “Si bien la ley de salud mental habla de la desmanicomialización y la integración de los pacientes de salud mental a nivel comunitario, las prácticas de los sistemas e incluso, la sociedad misma, siguen manteniendo lógicas manicomiales que segregan a los pacientes”. 

Al respecto, remarcaron: “Se habla de los pacientes de salud mental siempre es desde un lugar de estigmatización y a pesar de que hay una ley, que es muy linda y que dice un montón de cosas, en la práctica cuesta muchísimo implementarla”. 

Respecto a la importancia de esta ley, el equipo, indicó que su cualidad principal es que “protege y garantiza los derechos de las personas con padecimiento mental”. Es este sentido, detallaron: “Dejan de existir las internaciones compulsivas. Es decir, antes existían las internaciones por orden judicial y ni la persona o el equipo tratante tenía la posibilidad de hacer algo distinto, no se podía contradecir. Ahora, se habla de equipos interdisciplinarios, que trabajen y definan las internaciones”. 

Con relación a este punto, manifestaron que, actualmente, las internaciones no pueden ser por causa social y se creó un órgano de revisión para evaluar a las instituciones, las cuales siguen existiendo porque son necesarias, pero deben cumplir con ciertos requisitos.  

“La internación solamente tiene que existir cuando no haya otra alternativa. En otras palabras, debe ser solo cuando haya riesgo cierto e inminente para el paciente y no sea posible una alternativa como un tratamiento ambulatorio. Además, estas deben ser acotadas y el órgano de revisión tiene que evaluar cómo se está llevando a cabo”, precisaron los profesionales. 

Por otra parte, la ley 26.657, plantea algunas cuestiones a nivel comunitario como, por ejemplo, el abordaje de las personas con padecimiento mental en su comunidad y en la integración con su la misma. Los profesionales coincidieron en que, como ocurrió con otras leyes “la implementación es lo más difícil”. 

Esta ley incluye también a las adicciones dentro de las problemáticas de salud mental alejándola del ámbito legal. 

Cabe destacar que luego de la proyección habrá un momento de reflexión y debate con la participación del directo de la obra, Francisco Díaz y de la directora del equipo de investigación, Marcela Botinelli. La actividad es abierta a la comunidad, la entrada es libre y gratuita.  

Esta convocatoria es acompañada por el colegio profesional de Trabajo Social de Neuquén y Colegio de psicólogos de Neuquén distrito V. A su vez, fue declara de Interés municipal por el Concejo Deliberante de la localidad de San Martin de los Andes.  

 Sinopsis 

“Desmontar La Máquina” es un documental que visibiliza las consignas pendientes a 10 años de la sanción de la Ley Nacional de Salud Mental, pero también pone en valor las conquistas y el entramado territorial federal que se profundizó a partir de ella.

Una pluralidad de voces de actores del campo de la salud mental expresa la necesidad de desarmar viejos modelos coloniales de formación para centrar la práctica en las necesidades del territorio, la potencia de la comunidad y en recuperar la memoria, nuestras experiencias y referentes. 

Desarmar las viejas estructuras, categorías y lógicas estigmatizantes para trabajar basándonos en el deseo y las necesidades de las personas con padecimiento mental. 

El documental recupera la voz de gestores, académicos, estudiantes, profesionales y de las personas usuarias de salud mental, cuyos reclamos son los de todos: sentirse acompañados, producir vínculos basados en la empatía, no ser cruelmente maltratados, y básicamente que se cumplan y respeten sus derechos. 

Más allá de la ley se vislumbra que la salud mental es comunitaria y democrática. 

¿Cómo se desmantela entonces la lógica manicomial como dispositivo de relación humana? La película lo plantea conceptual y visualmente: hay que salir de las instituciones, hay que ser en comunidad, hay que “Desmontar La Máquina”.

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