Andrea Medina: “Con la ayuda de la Xiloteca de la Universidad pudimos determinar que la madera de la canoa pertenece a un Ciprés de la Cordillera”
Tras haberse conocido la noticia del hallazgo de una mujer, enterrada hace más de 900 años, en una canoa en cercanías de San Martín de los Andes, RSM tuvo la posibilidad de conversar con Andrea medina, profesora del AUSMA y especialista en botánica forestal y anatomía de la madera, para conocer los resultados de su participación en esta importante investigación.
Luego de graduarse como Licenciada en Aprovechamiento de Recursos Naturales Renovables en la Universidad de La Pampa, la profesora Medina vino a trabajar a la Universidad del Comahue, en su sede de San Martín de los Andes, dentro de la cátedra de Dendrología, la asignatura en la que se aprende a reconocer las especies forestales a través de su madera. Su especialidad es la botánica forestal y la anatomía de la madera, un área de conocimiento que viene cultivando hace años y por el cual fue convocada por el arqueólogo Alberto Pérez, en el 2017, para participar de la investigación sobre este importante hallazgo.

“Alberto vino al Asentamiento Universitario concretamente para ver quién podía determinar o identificar a qué especie de árbol pertenecía la madera encontrada, con forma de canoa, contenedora del cuerpo, junto con otros elementos. Así empecé a participar en el proyecto. Él me trajo unos trozos de esa madera para poder estudiarla”, explica Medina, en comunicación con RSM Radio.
“Las dataciones de las muestras las realizan otros integrantes del equipo, con Carbono 14. Es un trabajo que involucra a muchos profesionales. Los trozos de madera que me acercaron se encontraban en un estado de fragilidad similar a la textura del carbón. En estos casos no se aplica la técnica tradicional, que implica cortar las muestras en láminas de muy pocos micrones de espesor para mirarlas a través de un microscopio desde sus tres caras diagnósticas: transversal, tangencial y radial. En este caso, la técnica que se utiliza para cuestiones arqueológicas es otra: terminar de quebrar la pieza en una fractura que ya tenga y mirarla con el microscopio con una luz incidente sobre las tres caras”, relata Andrea sobre su trabajo.


“En la primera mirada, pudimos observar que la muestra pertenece a una especie de gimnosperma, los árboles más primitivos, sin flores ni frutos. Luego, poniendo más aumento en la superficie y, con la ayuda de la Xiloteca (colección de madera) que tenemos en la universidad, que nos auxilió con material de referencia para comparar en la investigación, pudimos determinar que las muestras pertenecen a un Ciprés de la Cordillera. Seguramente fue usada porque era un recurso que estaba cerca y disponible. Por otro lado, es una madera que se caracteriza por su alta durabilidad”, concluye Medina.
Finalizando la entrevista, Andrea remarcó la importancia de contar con la Xiloteca en la Universidad, que está abierta al público y puede ser visitada por carpinteros, arquitectos o interesados en general, brindando información valiosa, con gran cantidad de muestras de estudio.



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