Angustia y búsqueda contrarreloj: qué se sabe del tucumano desaparecido en Villa Traful

Continúa la búsqueda de Salvador Álvarez Cano, un hombre de 32 años oriundo de Tucumán, cuyo paradero se desconoce desde el inicio de esta semana. Su vehículo fue encontrado el martes a la vera de la Ruta 237, en inmediaciones de Villa Traful, lo que activó un amplio operativo en la zona cordillerana.

El procedimiento es encabezado por la Policía de Neuquén, con colaboración de la Policía de Río Negro y brigadistas de distintas localidades, además de otras instituciones que trabajan en rastrillajes terrestres y en sectores cercanos a cursos de agua.

La denuncia por averiguación de paradero fue realizada el martes, luego de que la familia perdiera contacto con el joven. Según relató su pareja, Ailín Scalella, en diálogo con el medio Cadena Uno, Salvador llevaba más de un mes recorriendo el sur del país.

“Salva estaba viajando hace un poco más de un mes por el sur. Él conoce la zona de Villa Traful, estuvo en San Martín de los Andes, en Bariloche, incluso estuvo acampando también”, explicó. Además, destacó que es escalador y tiene experiencia en actividades de montaña.

De acuerdo con su testimonio, la comunicación fue fluida durante todo el viaje, hasta que el lunes comenzaron a perder contacto. “Siempre supimos por dónde estaba. Alrededor del día lunes empezamos a perder comunicación con él y ya el martes se realizó la denuncia policial porque no sabíamos nada de dónde estaba ni cómo estaba”, indicó.

El hallazgo del vehículo encendió las alarmas. El auto fue encontrado con el baúl abierto, la llave colocada y un par de zapatillas a un costado. “No sabemos si se metió al río o qué pasó”, señaló Scalella.

También mencionó que una persona habría asegurado haberlo visto en la zona y se comunicó al número de teléfono que la familia difundió, correspondiente a la madre del joven.

La mujer advirtió además que Salvador necesita medicación. “Es un chico que toma una medicación y el hecho de no tenerla y no poder tomarla puede desorientarlo, puede hacer que se pierda”, explicó.

Scalella describió a su pareja como una persona de 1,80 metros de altura, contextura delgada, tez clara, cabello castaño oscuro y algo enrulado. Suele usar lentes, tiene bigote y barba cortos y algunos tatuajes pequeños en los brazos. “No es un chico que pase desapercibido”, afirmó.

En cuanto a su personalidad, lo definió como “muy bueno, muy agradable y sociable”, aunque reconoció que la falta de su medicación podría llevarlo a retraerse.

“Posiblemente si se cruzó con alguien haya entablado conversación o se haya acercado. Él es muy amante de la naturaleza, de la montaña, es escalador en roca”, sostuvo.

Mientras continúan los rastrillajes en la zona de Villa Traful y alrededores, la familia pidió que cualquier información sobre su paradero sea comunicada de inmediato a las autoridades o al número difundido públicamente.

“Trato de no pensar demasiado porque no tengo ningún dato concreto de qué es lo que pudo haberle pasado. Lo único que quiero es que lo encuentren”, concluyó su pareja.

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