Inflación en 3,4%: tensión entre los números y el discurso oficial
La inflación de marzo volvió a encender señales de alerta al ubicarse en 3,4%, superando por primera vez en un año el umbral del 3%, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

Con este dato, el índice de precios al consumidor (IPC) acumula diez meses consecutivos de subas y un incremento de 9,4% en el primer trimestre de 2026, mientras que la variación interanual alcanzó el 32,6%.
El aumento estuvo impulsado principalmente por las subas en tarifas de servicios públicos y educación, en el contexto del inicio del ciclo lectivo.
A esto se sumó el impacto del encarecimiento del petróleo a nivel internacional, en medio de tensiones en Medio Oriente, que repercutió directamente en los combustibles.
El ministro de Economía, Luis Caputo, había anticipado que el dato de marzo superaría el 3%, aunque sostuvo su expectativa de una continuidad en el proceso de desaceleración inflacionaria.
En ese sentido, destacó la baja en el ritmo de aumento de la Canasta Básica Alimentaria, que pasó de 3,2% en febrero a 2,2% en marzo, así como una leve moderación en la Canasta Básica Total, que descendió de 2,7% a 2,6%.
Por su parte, el presidente Javier Milei reconoció el impacto del dato: “El dato es malo, no nos gusta”, afirmó. Sin embargo, sostuvo que existen factores que permiten explicar el resultado y proyectar una recuperación del sendero descendente de la inflación.
Cabe recordar que semanas atrás el mandatario había anticipado que el IPC podría acercarse a cero hacia agosto.
En términos sociales, la presión sobre los ingresos se mantiene. Durante el primer trimestre, la Canasta Básica Alimentaria acumuló un aumento del 11,6%, mientras que la Canasta Básica Total subió 9,6%.
De esta forma, una familia tipo de cuatro integrantes necesitó $1.434.464 para no caer por debajo de la línea de pobreza.
Al analizar por categorías, los precios regulados lideraron los incrementos con una suba del 5,1%, impulsados por ajustes en tarifas, transporte y educación.
En tanto, la inflación núcleo —seguida de cerca por analistas— se aceleró a 3,2%, y los precios estacionales registraron un alza del 1%, con subas en turismo e indumentaria que compensaron la baja en frutas y verduras.
Entre los rubros, Educación encabezó las subas con un incremento del 12,1% en el mes, seguido por Transporte (4,1%), afectado por los aumentos en combustibles, transporte público y pasajes aéreos.
En tanto, Alimentos y bebidas no alcohólicas se ubicaron en línea con el promedio general (3,4%), con fuerte incidencia del aumento en carnes y derivados, que alcanzó el 6,9% en el Gran Buenos Aires.
El dato de marzo interrumpe la tendencia de desaceleración observada en meses previos y plantea nuevos interrogantes sobre la velocidad de la baja inflacionaria en los próximos meses.



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