La Fundación Tierras Patagónicas avanza en plan de monitoreo de contaminación de ríos
El Programa de Monitoreo, Análisis y Evaluación de Cambios en el Ecosistema de la cuenca Aluminé – Collón Cura inició en 2025 y es un trabajo conjunto entre la Fundación Tierras Patagónicas, el Centro de Ecología Aplicada del Neuquén (CEAN) y el CONICET. Busca monitorear y estudiar la proliferación de algas, el exceso de nutrientes en el agua y cambios en el ecosistema que afecten el desarrollo normal de las especies.

Entre el 2021 y 2023, el CEAN y CONICET realizó un estudio de monitoreo y análisis de la floración algal en los ríos Chimehuín y Malleo, producto de cambios en el ecosistema. En este muestreo sistemático se encontraron señales de contaminación por aumento de nutrientes provenientes de descargas de la planta de tratamiento. Esto derivó en informes que propiciaron el plan de construcción de una nueva planta de saneamiento y la detección de indicadores importantes de cambios ecosistémicos: la aparición de especies de sauce exótico a la vera del río; el aumento de temperatura debido al cambio climático; el aumento de nutrientes por descargas en el río, derivadas del incremento en desarrollos inmobiliarios.
Frente a estos resultados, en 2025 la Fundación Tierras Patagónicas decidió unirse y financiar el proyecto para asegurar su continuidad y poder analizar y dar alerta temprana sobre: contaminación en los ríos de la cuenca Aluminé-Collón Cura; carga de nutrientes en el agua; desarrollo de algas en los ríos; presiones sobre los ecosistemas acuáticos; evaluar la evolución de la cuenca año a año.

«Impulsamos un plan para estudiar toda la cuenca, generar líneas de base y asegurar un monitoreo continuo en el tiempo. A partir de estos estudios, encontramos que hay señales de cambio, no necesariamente contaminación directa, pero sí procesos que pueden afectar el equilibrio del ecosistema. Es una combinación que se da por el crecimiento urbano, cambio climático, sequías, aumento de temperatura y especies exóticas como el sauce», explicó Max Knüll, presidente de la ONG.
El CEAN y el CONICET monitorean, desde el 2025, 21 puntos de interés para detectar cambios en lugares de transición natural o derivada de desarrollos humanos para evaluar calidad del agua, detectar aportes cloacales o de elementos no deseados y el crecimiento de peces como indicadores ambientales. «Se realizó un primer muestreo en febrero del 2025 y un segundo en febrero del 2026. Pronto podremos compartir resultados comparativos», expresó Knüll.

El proyecto de conservación de la fundación en este corredor fluvial incluye, además, un estudio sobre el ecosistema en el río Caleufu, en donde aún no ha proliferado el sauce exótico y se mantienen especies autóctonas. «Nuestro interés como ONG ambiental es potenciar el trabajo científico, asegurar su continuidad y fomentar el acceso a información de calidad que pueda aplicarse a políticas de cuidado del medio ambiente», concluyó.




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