Para imitar: En una localidad de Río Negro, multarán a las motos ruidosas
Los escapes libres y los ruidos molestos no son propiedad únicamente de nuestra ciudad. La nueva moda que algunos motociclistas sin sentido común tienen es «tocar» el caño de escape de las motocicletas de baja cilindrada para realizar ruidos similares a disparos o explosiones que asusta a jóvenes, ancianos y animales.
En la ciudad rionegrina de Contralmirante Cordero, el municipio firmó un convenio con la policía de Río Negro para multar a los motociclistas que circulen en rodados con caño de escape libre o con explosiones.
Desde hace algún tiempo en nuestra ciudad algunas juntas vecinales recibieron las quejas de vecinos que inquietos por estos ruidos buscan alguna solución como lo pueden ser las multas.
¿Pero qué dice la ordenanza sobre los ruidos molestos? La ordenanza municipal N° 1351/93 de nuestra ciudad, realizada hace más de 20 años, define como ruido molesto a “cualquier sonido que ocasione molestias y/o perjuicio a la salud o actividad de la población”.
Asimismo define tres clases de fuentes de ruidos, 1) las que provienen de lugares bailables o recreacionales, 2) las transitorias, que son aquellas producto de actividades comerciales o industriales, y 3) las móviles, que son las que provienen del sonido generado por automotores (incluye motocicletas, camionetas, camiones, etc).
La norma dice claramente que “ningún vehículo que transite o permanezca en el ejido de la Ciudad de San Martín de los Andes podrá emitir un ruido de escape que supere el nivel declarado por la fábrica terminal o el importador para cada modelo de vehículo”, estableciéndose una tolerancia adicional de 3 decibeles.
Asimismo pena con multas que van de 100 a 1000 puntos, y en caso de reincidencia la posibilidad de elevarse a 3000.
Quedará a criterio de las autoridades si buscarán solucionar el problema existente. Lo único cierto es que se debe comenzar a pensar en estrategias, como la creación de nuevas normas que contemplen el crecimiento de la población y la concientización de lo que está pasando en la ciudad.
La aplicación de medidas de control y las consiguientes penalidades es un medio, pero aún existiendo ellas siempre se estará a mitad de camino, ya que finalizarlo es tomar conciencia de la importancia de un estilo de convivencia que no afecte a nuestra salud y sea una herramienta educativa para jóvenes y niños.




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