Punto Andes: un lugar para aprender a disfrutar del ritual del café

Detrás de cada nuevo emprendimiento que abre en estos tiempos tan extraños hay una poderosa historia de resiliencia y entusiasmo. La de Emanuel, Ayelén y Luciana es digna de conocer, porque a través de sus palabras vamos a poder acceder a la energía de Punto Andes: un lugar a donde ir a refugiarse del día a día, a relajarse, tomarse un café de especialidad o un té de autor y disfrutar de una deliciosa panadería y pastelería, luego de lo cual todo tendrá otro color.

Oriundos de la ciudad bonaerense de La Plata, Emanuel y Ayelén venían siempre a vacacionar a San Martín, un esfuerzo que se permitían tras mucho trabajo, soñando durante todo el año con el momento de volver. Un buen día, mientras comían empanadas en la plaza y veían jugar libres a los chicos, la pareja empezó a plantearse la posibilidad de venir a vivir a este lugar que tanto elegían para descansar, proyectando una familia en un ambiente más sano y seguro que la ciudad. 

Como si todo los hubiera estado llevando a este desenlace, años atrás Emanuel estudió gastronomía. El hobbie de agasajar a amigos y familia lo volvió un gran anfitrión y el gusto por disfrutar de cafeterías especializadas- espacios de reunión, trabajo y esparcimiento- hizo que empezara a estudiar el tema. En La Plata tenían un negocio familiar que la pandemia obligó a cerrar y eso puso punto final a las dudas. 

Él vino primero, decidido a buscar la forma de instalarse y encontrar el lugar para realizar el sueño de la cafetería especializada, que además sea un negocio familiar con el cual ayudar a sus padres. Veinte días atrás le avisó a su novia Ayelén y a su hermana Luciana que ya tenía el espacio, que carguen todo en un camión, que vengan, que abrían. Puso manos a la obra y se encargó de hacer todos los arreglos necesarios. Cuando llegaron, las chicas terminaron de instalar todo, hasta el último de los detalles, para finalmente inaugurar este 5 de julio Punto Andes.

El café de especialidad es aquel que fue tratado sin manipulaciones de la industria, con el conocimiento de los productores de granos, caficultores pequeños, que venden el grano verde a un tostador para luego llegar a la cafetería, sin más intermediarios que los necesarios, cuidando que ninguna propiedad se pierda por el camino. 

Punto Andes trabaja con un blend especialmente creado para ellos por Coffee Town, con granos de tres orígenes: Guatemala, Brasil y Colombia. Con notas de chocolate, frutos secos y vainilla, tiene una acidez moderada y un prolongado aftertaste. Además de disfrutarlo en el local, se puede comprar la bolsita de granos enteros o molidos para llevar a casa. Otro punto a destacar respecto al café es la máquina con la que lo preparan, La Marzocco, que para los conocedores es la reina del lugar. 

Además, para los que prefieren disfrutar de una buena taza de té, Luciana preparó blends especiales con hebras argentinas y combinaciones únicas, con ingredientes equilibrados y frutos patagónicos. Ella es tea blender y destaca la instrucción que recibió de Mónica Escobar (Voisins) para lograr su formación. 

Finalmente, tanto té como café se combinan por arte de magia con la pastelería artesanal, fresca y de producción diaria, con opciones sin tacc y delicias que van desde budines, tortas, scones, macarons, croissant y sándwiches con panes de masa madre con harina orgánica.

Punto Andes se encuentra en Rivadavia 885, casi esquina Villegas. Abre todos los días de 8:30 a 13 y de 16 a 20hs. Ofrece un amplio salón de ambiente tranquilo y un sector reservado que se puede pedir en caso de reuniones laborales u ocasiones que prefieran mayor privacidad. 

Fotos: RSM.

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