ESI: cómo debe ser el abordaje de las instituciones educativas y familias frente a la violencia de género digital

Luego de conocerse un escrache contra alumnos que compartieron fotos de sus compañeras en grupos de WhatsApp, los cuestionamientos se dirigieron a cuál es el rol que cumplen las familias e instituciones educativas frente a estas situaciones. Para poder responder este interrogante, RSM consultó a Matías Lavandeyra, docente y secretario general de Aten y a Paulina Pellegrini, Comunicadora Social, docente y especialista en ESI (Educación Sexual Integral) quienes explicaron cuál debería ser el abordaje y cómo se debe tratar el tema dentro de la escuela y en las casas. 

En primer lugar, Paulina Pellegrini, explicó que lo principal es hacerlo “partiendo de la complejidad que ameritan estas situaciones» y remarcó: «A quienes habitamos las instituciones educativas y trabajamos con jóvenes nos generan una profunda incomodidad”.

A su vez, la especialista dijo que una de las formas en las que se puede intervenir cuando ocurren situaciones de este tipo, que precisan de una respuesta rápida, es partir de preguntas: “¿Cómo acompañamos como personas adultas y como docentes este pedido de transformación? ¿Cómo intervenimos como personas adultas y profesionales ante este grito por una igualdad de género? Y acá la Educación Sexual Integral tiene una respuesta: no quedarnos en la metodología (escrache sí, escrache no) porque si nos quedamos en ese debate estamos acotando a una situación y a nosotros nos interesa, en el ámbito educativo, trabajar lo que desborda; es decir, lo que deja a trasluz”. 

A continuación, la especialista remarcó que hay dos situaciones puntuales que deben ser analizadas y en este aspecto remarcó: “Por un lado, hay chicas angustiadas y, por otro lado, hay varones que se compartían contenidos y opinaban sobre los cuerpos de las demás. Es ahí que, como docente tenemos una situación emergente, algo que irrumpe en el aula, en el espacio educativo y que viene a romper con lo que tenemos planificado. No está dentro de la currícula, pero debe ser abordado y la ESI nos da muchas herramientas para eso”. 

Respecto a lo que puede pasar cuando no se habla de estas situaciones, Pellegrini fue tajante y aseguró: “Si no es abordado y se decide quedar en el silencio también estamos enseñando algo desde los espacios educativos». En este sentido, expresó que, por el contrario, “trabajarlo es dar lugar a la escucha, porque esos carteles son la forma que encontraron estas chicas de hacerse escuchar, y si no se da el lugar no se genera un espacio de diálogo, de confianza y lo que va a pasar es que estas chicas sigan teniendo pura impotencia”. 

A su vez, con relación al grupo de chicos que compartió estas imágenes, expresó: “Estos varones no dejan de ser chicos que están transitando instancias educativas en pleno proceso de formación y son parte de una sociedad que se está transformando. Nuestra función es hacer que estos jóvenes asuman progresivamente la responsabilidad de sus actos, mostrarles que hay otras masculinidades posibles, pero también entender esta situación con la complejidad que amerita porque lo que hoy es denunciado hace no tantos años era festejado”.  

Por su parte, Matías Lavandeyra, coincidió en la importancia que tiene trabajar la ESI en las escuelas y dijo: “En una sociedad tan convulsionada, con tanto nivel de violencia e individualismo todavía hay personas que consideran que no es necesario o que está mal que se trabaje la ESI en las aulas”. Además, reflexionó sobre el rol de las instituciones y la forma en la que se ocupan de estas problemáticas y aseguró: “Es difícil porque cada situación emergente es totalmente diferente y no hay un recetario de lo que debería hacerse en determinado momento. Pero lo que no puede hacer la institución es no ocuparse, eso es algo que no está permitido”. 

En cuanto a las familias y la sociedad, el secretario general de Aten, insistió en que “es algo que la casa también tiene que poder llevarlo adelante y que no debe quedar solo en la palabra, sino también tiene que estar acompañado con las acciones. Esto es muy importante porque con un hecho se borran muchísimas palabras, entonces hay que ser consecuente entre lo que se dice y lo que se quiere como sociedad y también, hacia el interior de cada una de las casas”. 

Al mismo tiempo, el docente hizo hincapié en la importancia que tiene no revictimizar y correr del foco sobre que estaba haciendo la víctima o incluso como vestía cuando se sacó las fotos. “Lo que no podemos hacer es volver a momentos donde las víctimas de los acosos pasan a ser las culpables, las provocadoras. Esos discursos me parece que como sociedad ya los hemos superado”, aseveró.  

En cuanto al trabajo dentro de las aulas, Paulina Pellegrini, explicó cómo debe ser y sustentó: “Tiene que ser con la ley de Educación Sexual Integral que se estructura mediante cinco ejes: reconocer la perspectiva de género, respetar la diversidad, valorar la efectividad, ejercer nuestros derechos y cuidar el cuerpo» y agregó: «debemos hacerlo partiendo de no dar lugar al silencio, sino, abrir lugar a las problematizaciones. La perspectiva de género nos permite contextualizar, identificar las relaciones desiguales que existen entre hombres y mujeres, de discriminación por género y/o por orientación sexual”.  

Y concluyó: “Hay una construcción de masculinidades en los grupos de varones en donde ocurre una complicidad debido a que este tipo de situaciones, en general, no ocurren en un varón solo, sino en grupo porque también está mostrando su poder de varón con otro varón. Esa cuestión, en una educación con perspectiva de género, la puedo desandar y destramar, problematizar esta masculinidad y promover otro tipo de masculinidad. Lo que debemos es generar condiciones para expresar estas tensiones y estos conflictos en los vínculos, para poder encontrar una solución y esto también se puede trabajar desde otro eje de la ESI, el de la efectividad que implica respetar la intimidad propia y la ajena”. 

Cabe recordar que en San Martín de los Andes existe una Dirección de Derechos humanos, Diversidad, Género y Mediación Comunitaria que asiste a víctimas de violencia de género y «de todo tipo de violencias», aseguró Nadia, psicóloga del dispositivo. Para contactarse y recibir información se pude llamar al 02972 421976.

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