Mirador Arrayanes: un paseo imperdible en San Martín de los Andes

Este es uno de esos paseos que no puede faltar si visitás en San Martín de los Andes y que se puede hacer en auto o caminando, depende del estado físico y las ganas de hacer ejercicio que tengas, pero de cualquier forma, es un paseo increíble del que no te vas a olvidar. 

Foto San Martín de los Andes travel

Sin lugar a dudas, el mirador Arrayanes, tiene una de las vistas más hermosas de la ciudad y por eso se convierte uno de esos paseos obligados si estás de visita en San Martín de los Andes, sin importar la época del año. Siempre, es recomendable que antes se consulten las condiciones del camino en la Secretaría de Turismo de la ciudad, ubicada en Avenida San Martín y Juan Manuel de Rosas. 

El recorrido comienza en la costanera del lago Lácar y se puede hacer caminando o en auto, dependiendo la estación del año y las condiciones climatológicas. Es un paseo increíble del que nadie se olvida y que disfrutan tanto grandes como chicos. 

Para llegar es muy sencillo, tomando de referencia el muelle de la costanera a trescientos metros encontrarás una bifurcación, allí vas a elegir el camino de la izquierda que es el que te va a llevar a los miradores y a una aventura increíble de bajo costo y mucha diversión. 

Yendo por allí hacia el Sur, se toma la cuesta César Quiroga, a mano izquierda de la salida a la Ruta Nacional 40. El camino asfaltado va subiendo hasta la curva donde se encuentra el ex-hotel Sol de los Andes y más adelante, donde comienza el ripio se gira a la derecha para iniciar una serie de ascensos leves que bordean el casco céntrico alcanzando vistas cada vez más amplias del Lago Lacar y la Costanera. 

Durante casi un kilómetro de ripio se circula por la Ruta Provincial 19, que se trata del camino originario para llegar al Cerro Chapelco. Después de esa distancia se continúa por el camino de la derecha, y a unos 600 metros se alcanza el Mirador Arrayán, un lugar para detenerse y apreciar una de las más hermosas vistas de San Martín de los Andes. 

El mirador está protegido por barandas y cuenta con rampa de acceso. Además, en el lugar, vas a encontrar carteles informativos y un paisaje sin igual que te va a dejar boquiabierto. Debajo verás la ciudad y la costanera del lago Lácar con su muelle, de frente al mirador el cerro Bandurrias, y todo el esplendor del lago, rodeado de cordones montañosos, bahías y bosques. 

Cuenta con bancos donde descansar, sacar fotos, y contemplar toda la belleza que la aldea de montaña tiene para ofrecer. A continuación, un leve ascenso de 400 metros llevará a los visitantes hasta la emblemática “Casa de Té de Arrayán” que, además de ofrecer gastronomía regional, presenta una impactante vista del Lago Lácar.

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