Después de intentar matarla en un hotel escribió con sangre: «te amo, perdón»
La típica frase de la violencia machista la pronunció un hombre antes de cortarle el cuello con una navaja a su expareja, en una habitación de un céntrico hotel de Neuquén. «Te pido perdón por lo que voy a hacer, te amo, pero si no sos mía, no vas a ser de nadie», le dijo. La mujer sobrevivió y lo denunció, y este lunes el autor fue declarado responsable en un acuerdo entre fiscalía y defensa.

En una audiencia realizada este lunes en la Ciudad Judicial, los fiscales del caso Manuel Islas y Andrés Azar, presentaron un acuerdo al que arribaron con el acusado, que reconoció su participación en dos hechos y fue declarado penalmente responsable: en uno de los hechos por abusar sexualmente de una niña de forma continuada y en el otro por intentar asesinar a una mujer que era su expareja.
El fiscal Islas describió que los abusos sexuales fueron de manera reiterada, sistemática y continuada, en fechas indeterminadas pero entre septiembre de 2022 y enero de 2023 en dos viviendas ubicadas en la ciudad de Neuquén. Para cometer los abusos, el imputado aprovechaba las facilidades que le otorgaba la convivencia con la víctima.
Por su parte el fiscal Azar manifestó que el 5 de marzo a las 8 de la mañana, el imputado intentó matar a una mujer que había sido su pareja, ejerciendo violencia de género y en un hotel céntrico de la ciudad de Neuquén. Cuando la mujer se despertó, el varón tenía una navaja en su poder, la abrazó, le tapó la boca y le provocó una lesión en el cuello que causó abundante pérdida de sangre. Ella se defendió a los golpes y entre forcejeos y palabras logró calmarlo.
El acusado prometió llamar a una ambulancia, algo que no hizo, y luego le dijo que iría a comprar gasa para detener la pérdida de sangre. Según los empleados del hotel, a las 10 de la mañana debía hacer el check out pero pagó por un día más. Se retiró, dijo que su pareja estaba durmiendo, y pidió que no la molestaran. Se llevó las dos tarjetas de la habitación. Ella, perdió el conocimiento por un momento y cuando logró reponerse cerca de las 14:00, se retiró del hotel.
Cuando el personal del hotel que revisó la habitación descubrió un enorme desorden, sábanas manchadas, un sillón que casi trababa el acceso. Pero lo más dramático fue que en una ventana el hombre había escrito con sangre: «te amo, perdón».
Los delitos que los fiscales le atribuyeron al imputado son abuso sexual con acceso carnal continuado, agravado por ser cometido por el encargado de la guarda y homicidio doblemente agravado, por el vínculo y por femicidio, en grado de tentativa, ambos en carácter de autor (artículos 80, incisos primero y decimoquinto, 119 primer, tercero y cuarto párrafo inciso “b”, 54 y 45 del Código Penal).
La defensora de los derechos de Niñez y Adolescencia Andrea Rapazzo, que intervino como querellante en representación de la niña víctima de los abusos, adhirió al acuerdo presentado por la fiscalía.
El juez de garantías que estuvo a cargo de la audiencia avaló el acuerdo presentado por las partes y declaró la responsabilidad penal del imputado.
En los próximos días la Oficina Judicial deberá fijar la fecha para la realización del juicio de cesura, en donde deberá debatirse la pena que le corresponde cumplir al imputado.
El acusado llegó a la audiencia detenido cumpliendo prisión preventiva. La medida fue fijada desde que se le formularon cargos por la tentativa de femicidio, y para ello se tuvieron en cuenta los riesgos procesales de peligro de fuga y de entorpecimiento de la investigación, como también, la necesidad de proteger la integridad de la víctima y de su círculo cercano.



