“La casita de Boris”: un espacio donde los libros están vivos

En el marco de la Feria Regional del Libro en nuestra ciudad, uno de los homenajes se dirigió a la figura del mítico editor Boris Spivacow, gran mediador de lectura y promotor de la publicación de libros a bajo costo, para que llegaran a todas las familias argentinas. A raíz de este evento, se presentó el espacio de “La casita de Boris”, la biblioteca que funciona en la escuela 274, y que lleva su nombre. Para conocer más al respecto, RSM habló con Carina Lara, docente y una de las gestoras de este proyecto.

El espacio pasó por muchas etapas hasta, finalmente, constituirse como tal, con bibliotecaria incluida. El proyecto de armado nació en 2009, como continuación de la mediación literaria que se proponía en la escuela, pero con la firme intención de aportar material de lectura que quedara disponible en la institución. 

“Buscando bibliografía e investigando para armar la fundamentación del proyecto es que llegamos a la historia de Boris. Lo conocíamos por su labor en Eudeba y en el Centro Editor de América Latina, pero nos impactó mucho este gran mediador y democratizador de la palabra escrita que tuvo nuestro país, cuyo lema era que un libro tenía que costar lo mismo que un kilo de pan, para que llegara a todos los hogares”, contó Carina Lara.

 Esta idea fue la impronta que dio aliento al proyecto para llenar la biblioteca de libros valiosos para las infancias y adolescencias. “La biblioteca escolar es transmisora de la cultura y las producciones escritas, es su tarea. En 2009 empezamos a armar este espacio con recurso propio, autogestión, con actividades de extensión, ventas de panes, plantines y susurrando poemas por la calle con los chicos. De a poco la fuimos armando y hoy cuenta con 4000 libros de literatura infantil bellísimos, para disfrute de la comunidad educativa”, comentó.

Este año, se creó por primera vez el cargo de bibliotecario para este espacio, después de más de 10 años de trabajo en el proyecto. “Tomó mucho tiempo de trabajo y de lucha para sostener el espacio y formar itinerarios lectores para alumnos y alumnas. En 2013, fuimos merecedores del primer premio Viva la Lectura, que nos dio una alegría enorme, por contar con el reconocimiento nacional, seleccionado entre 700 proyectos enviados”.

Por “La casita de Boris” pasaron muchos escritores y escritoras regionales, que brindaron charlas y talleres de acercamiento con los estudiantes, acercando experiencias, consejos e incentivos de escritura. Además, trabajaron en conjunto con las bibliotecas populares y editoriales locales, que colaboraron para equipar el espacio.  

Tras tantos años de esfuerzo y gestión colectiva, de sostenimiento del espacio y mediación para la compra de libros nuevos, libros álbum, obras clásicas y contemporáneas, “La casita de Boris” se planta firme en la escuela 274 para ser una fuente de inspiración, creatividad y democratización de la lectura y escritura.

Las bibliotecas no nacen espontáneamente, se crean con el esfuerzo de las personas que reconocen su importancia en la vida y el crecimiento de otros. Luego, es responsabilidad de toda la comunidad colaborar para mantenerlos y resguardarlos de la apatía y la desprotección. 

Fotos: cortesía.

1 Comment on “La casita de Boris”: un espacio donde los libros están vivos

  1. Adrián Ernesto Goller // 21 de octubre de 2023 en 08:34 // Responder

    Sería bueno agregar y destacar que la biblioteca cuenta en sus paredes con obras realizadas por el artista Darío Ramos. Una pared tiene la imponente figura del Eternautas, en la otra pared, una secuencia que representa la historia del libro. Sendas obras fueron hechas por el mencionado artista

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